LUCÍA BALDOMIR
El vicepresidente del Banco Mundial para América Latina, Hasan Tuluy, dijo que las medidas proteccionistas pueden "poner en peligro" la expansión regional en el largo plazo aunque afirmó que el mayor desafío es elevar la productividad.
"Desafortunadamente las medidas proteccionistas no son un movimiento específico de la región para luchar contra la incertidumbre, también lo hemos visto en Europa y Norteamérica; la realidad es que la tendencia de corto plazo es mirar las medidas proteccionistas como una opción pero en el largo plazo van a poner en peligro la habilidad de alcanzar algunos de los objetivos que los países de la región tienen para crecer", dijo Tuluy en un encuentro con periodistas en Montevideo en el marco de la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo.
Con esto se sumó a la visión dada por el Fondo Monetario Internacional en los últimos días acerca de que se trata "del mayor enemigo" del crecimiento pese a que en el corto plazo puede ser un "buen recurso" y a las críticas que lanzaron por las trabas argentinas tanto el gobierno uruguayo como el mexicano y paraguayo, entre otros.
Para mantener tasas de expansión robustas "tenemos que asegurar el crecimiento en la inversión y en el comercio y estas medidas necesitan mayor previsibilidad", dando "señales estables al público, los productores y consumidores", agregó el economista turco que asumió su cargo en febrero y que llegó a Uruguay en el marco de la Asamblea aunque también prevé visitar Argentina.
Producto de las medidas proteccionistas, la crisis europea y la desaceleración de China, el Banco Mundial estima que la región registrará una expansión de entre 3,6% y 3,7% este año. No obstante prevé una recuperación hacia 2013 con incrementos de entre 4% y 4,3% en la economía, dijo Tuluy.
Para atacar los problemas actuales el Banco Mundial considera que es mejor apostar a las "políticas fiscales saludables que regulen más la demanda", "políticas monetarias" o "medidas para el control selectivo de los flujos de capitales por el efecto que tienen en el tipo de cambio y en la creación de burbujas de activos" antes de implementar restricciones al comercio ya que estas "afectan a los consumidores, reducen la predictibilidad a los productores e inversores y tienden a ser mucho más difíciles de revertir en el largo plazo", dijo Tuluy.
"Lo más importante es generar certezas", por lo que la implementación de restricciones comerciales debe ser "el último recurso", remarcó. Sin embargo, pese a ver los problemas que generan las medidas proteccionistas en la región y el mundo, para el funcionario este "es un tema de corto plazo" y "el principal desafío es la cruzada o la batalla de la productividad".
La visión es compartida por el equipo económico uruguayo. El fin de semana, el presidente del Banco Central, Mario Bergara, también enfatizó en este punto al decir que "el crecimiento futuro descansa en ganancias de productividad, lo cual es un desafío" (ver nota en A10).
Según el vicepresidente del Banco Mundial para la región cinco son las claves para lograr que esta sea la década de América Latina.
En primer lugar mencionó las "mejoras en la cadena de valor agregado" a lo que se suma inversión en "infraestructura y logística". Tuluy consideró importante "mejorar las habilidades" e incrementar los desembolsos en "innovación y desarrollo". Asimismo planteó como importante el "empezar a pensar en una segunda generación de reformas de seguridad social dad que la población empieza a envejecer". En su disertación, planteó que las diferencias con los tigres asiáticos (Hong Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwán) o los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, competencia de América Latina, son cada vez son mayores por lo que es imperante que la región avance, por ejemplo, en acceso a agua potable, saneamiento, electricidad, gasto en innovación y educación en donde si bien se han producido avances en el acceso restan desafíos en "la calidad".
"Cuando miro a Uruguay, Argentina o Brasil veo que la productividad en términos de agricultura o ganado ha tenido mejoras significativas pero están perdiendo mucho valor en infraestructura, logística y otros aspectos en los que en el futuro deben generar mayor valor para ponerlos en función de la innovación, desarrollo de habilidades; es decir, infraestructuras que permitan sostener el crecimiento del futuro".
Pese a la desaceleración prevista para la economía China, la perspectiva es a que los precios de los commodities se mantendrán elevados, por lo que para Tuluy la clave para que los países de la región tomen impulso está en el valor agregado que se pueda producir a partir de las mejoras en la productividad.
Para el funcionario del Banco Mundial el desarrollo de estos aspectos a nivel regional puede hacer que esta se convierta en "la década de América Latina" lo que permitirá a los países latinoamericanos "jugar papeles cada vez más importantes en la definición de la agenda global", aseguró.
Si bien reconoció a los periodistas que existen diferencias entre los países de América Latina en sus estrategias para lograr el crecimiento -hoy reflejadas entre otros aspectos en las políticas proteccionistas de algunos-, el funcionario sostuvo que es importante lograr una "complementariedad" entre las fortalezas de cada uno de los gobierno de la región ya que en el largo plazo las diferencias "serán una ventaja más que una desventaja".
BID le ve corta vida a medidas
El vicepresidente de Sectores y Conocimientos del BID, el economista mexicano Santiago Levy, descartó ayer que las prácticas proteccionistas de varios países de la región se vayan a profundizar o extender en próximos meses.
El experto recordó que durante la crisis de 2008 y 2009 había preocupación debido que un ciclo de recesión trajera aparejado un regreso de las tendencias proteccionistas. "El grato aprendizaje de la crisis anterior fue que aplicar medidas de corte proteccionistas al comercio iban a ser contraproducentes para todo el mundo", explicó. Si bien reconoció que en América Latina han surgido algunos indicios de proteccionismo, el funcionario consideró que se trata de "medidas puntuales. No estamos viendo un esfuerzo sistémico para volver a un proteccionismo en forma masiva".
Según Levy, en el pasado, cuando los países de la región no tenían otros instrumentos para enfrentar crisis económicas, el proteccionismo era usado como "una alternativa" para mitigar sus efectos. "El abanico que tienen los países para responder a la crisis es más amplio que en el pasado; política monetaria, fiscal y crediticias. Por eso esperamos que la tendencia al proteccionismo sea menor", dijo.