América Latina y el Caribe mantienen cierta resistencia ante una posible desaceleración en el crecimiento económico mundial como resultado de una profundización de la crisis de la deuda en Europa y de una desaceleración en China, según el Informe Macroeconómico 2012 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El crecimiento en América Latina será de 3,6% en 2012, si no se acentúa la crisis europea y la desaceleración china.
El informe, difundido hoy durante la reunión anual del BID, analiza dos grandes riesgos que la región podría enfrentar este año: una desaceleración de la economía china más rápida que la esperada y una profundización de los problemas económicos de Europa.
Mediante un modelo económico global, el estudio concluye que incluso si se cumplen esos dos escenarios, América Latina y el Caribe sufrirían una recesión relativamente moderada.
"Somos cautamente optimistas respecto de América Latina y el Caribe. La región creció mucho durante los últimos años y mostró tener resistencia ante los choques", comentó Santiago Levy, vicepresidente de Sectores y Conocimiento del BID. "Lo más importante es que la región desarrolló un conjunto de herramientas de políticas que probaron ser efectivas durante los reveses económicos".
El informe destaca que varios países, especialmente exportadores de materias primas, acumularon reservas internacionales que les ayudarían a protegerse de la turbulencia financiera internacional y han reducido sus pasivos externos.
Según el informe, la dependencia de América Latina y el Caribe de las exportaciones de productos primarios sigue siendo alta, y un aumento en los ingresos de capitales incrementó los pasivos en divisas del sector privado. Además, la presencia de un gran número de bancos europeos podría hacer que el sector financiero de la región fuera vulnerable a una restricción crediticia.