CARLOS MAGGI
La enseñanza pública es el mayor problema del Uruguay y para solucionarlo se unieron todas las fuerzas políticas. ¿Alcanza esa potencia para contener a los ultras? La partida entre quienes quieren cambiar la enseñanza y los partidarios de dejar todo como está, se jugará durante los próximos tres años, y el resultado depende lo que haga o deje de hacer el gobierno del Presidente José Mujica.
Confío en Mujica, en su buena intención, y pienso que su gobierno pasaría a la historia si además de conciliar mejor que ninguno, fuera capaz de tomar las medidas necesarias para realizar el cambio en la educación.
De la interna del Frente Amplio depende cómo se usará el poder público, para cumplir el acuerdo interpartidario. ¿Tendremos la fortuna de un cumplimiento cabal o vencerá la contra como predicen los derrotistas?
¿Permitiremos que el tema referido a la enseñanza siga ocupado por el estado bueno o malo en el cual se encuentran diez edificios?
Un modo de prever el futuro consiste en mirar una bola de cristal: pero la gente menos propensa a creer en brujas, trata de estudiar el pasado, para prevenir el futuro. Cuando en Chile ganó la coalición de izquierda, dentro de ese abanico político, aparecían coaligados izquierdistas moderados y ultras de los más puros.
La historia trágica que siguió a ese triunfo es aleccionante y fue bien resumida por un protagonista: el doctor Carlos Matus, Profesor en la Universidad de Harvard, que fue Ministro de Economía durante el gobierno de Salvador Allende.
En un reportaje televisivo, este testigo extraordinario dijo:
-"Las fuerzas que arrastraban a Allende eran muy fuertes. Todo estaba muy marcado: derecha o izquierda. Cualquier movimiento era inquisicionalmente calificado, desde afuera del gobierno. Los correligionarios nos marcaban; todo cuanto hacíamos era interpretado en función de uno u otro calificativo: de derecha o de izquierda. La conducción se nos escapó de las manos; terminamos siendo una amenaza para la seguridad de mucha gente que no tenía ninguna razón para ser o sentirse amenazada".
Los partidos de izquierda en general, tienen una cultura de oposición. Son partidos ideologizados, no siempre en el buen sentido de la palabra (ideas que tienen soporte en la ciencia), sino que estas ideologías tienen un aspecto semirreligioso, justamente contradictorio con la ciencia.
Dominó pues, la impaciencia del que ha vivido en la oposición y quiere hacer todo en 3 o 4 años. Esa actitud, facilitó a los adversarios internos y externos, la lucha contra Allende, hasta lograr que fuera derrocado.
No teníamos hombres preparados para realizar nuestro proyecto que era estatista. Estábamos obligados a nombrar con el solo criterio de la lealtad: nombrábamos a los identificados con la causa. (1)
Otro izquierdista notable, Felipe González, el socialista que gobernó durante 17 años en España, declaró mientras era gobernante:
-"El único modo de sobrevivir en este mundo nuevo que abarca todo el planeta, consiste en optimizar los beneficios de la mundialización y minimizar sus riesgos, colocándose mas allá de las ideologías. El enfoque puede ser el viejo enfoque de izquierda, conservador, ideológico, o puede ser un enfoque en el que se obtengan ventajas relativas, desde un pensamiento progresista. En la medida en que algunos consideran que el socialismo es una meta, lo convierten en una religión y hablan del Paraíso en la tierra. Y eso lleva al comunismo, y el comunismo lleva al desastre". (2)
Cuando se planteó la privatización del Hotel Carrasco, incluida en ella una parte del casino, Jorge Zabalza era presidente de la Junta Departamental y se opuso.
Los moderados del Frente Amplio que gobernaban Montevideo, resolvieron que votar a favor en la Junta, era una obligación política. Jorge Zabalza dijo: -"No he visto nunca a Zabalza votar contra sus principios y no lo voy a ver tampoco"- y agregó:
-"Nosotros creemos que hay que modificar el capitalismo, con un nuevo orden jurídico y legal en beneficio de los más desprotegidos, con el apoyo del movimiento popular".
COMENTO: La sinceridad que es el estilo de los ultras inspiró esas palabras. Jorge Zabalza hablaba con la franqueza de quienes están convencidos. La coincidencia con el miembro del Codicen, el profesor Daniel Guasco, que se niega a enseñar para el sistema capitalista en beneficio de un futuro sistema solidario, es otro ejemplo de honradez intelectual equivocada. Es de una convicción íntima, que viene con la necesidad de inmolarse.
En la interna del Frente se cruzan armas mayores: se trata del poder constituido contra el sueño de los absolutos. Por eso puede suceder que todos apoyen al gobierno y el sector empecinado enfrente a todos con su lanza en ristre y su bacía de peluquero sobre la testa.
La causa profunda no está ni en los edificios, ni en la autonomía de los entes (cuestiones de bachilleres dijera Unamuno) está en algo más parecido a la vida o la muerte; los radicales desprecian la democracia burguesa y representativa.
Estos conflictos de ahora y los futuros que vendrán producto de una su cerrada concepción del mundo; llegan del mismo fondo que arrastró al Plenario del Frente a llevarse por delante al gobierno y a la oposición hasta el extremo de violar la Carta Magnma, escandalosamente. (¡Anularon una ley; desconocieron dos plebiscitos!)
Los ultras no tienen interés en administrar bien, juegan a más: procuran voltear un sistema y crear otro. Eso dicen los ejemplos diversos que mostré en Chile, España y Uruguay; casos semejantes sumaron cientos a partir de la posguerra 39-45; y se exasperaron, después de la caída del muro de Berlín (1989) tras la cual desapareció la Unión Soviética. Desde entonces hay viudos imposibles de consolar, que deben merecer respeto, pero no allanamiento a sus pretensiones.
Lo esperable, cuando se despeje la interna del Frente Amplio, es que los ultras no cambien de idea (de religión) y que se queden solos, abrazados a su bandera, pero en minoría y sin darse por vencidos. De ser así, los sindicatos de la enseñanza no podrán mantener todo como está (en ruinas burguesas); tendremos liceos burgueses controlados y directores de liceo y profesores constructores de cada institución; todos ellos mejor remunerados, en la medida que obtengan mejoría en la enseñanza pública.
Pero lo inmediato está antes de eso y es condicionante. El Presidente debe cumplir y hacer cumplir las leyes según dispone la Carta Magna.
La ley N° 18. 437, ordenó en el año 2008 (entre otras muchas disposiciones referidas al mismo punto) poner en funcionamiento el "Instituto Nacional de Evaluación Educativa"; y ya lleva más de tres años la omisión de cumplir lo dispuesto.
El Instituto será dirigido y administrado por una Comisión Directiva integrada por siete miembros: uno designado por el Ministerio de Educación y Cultura que lo presidirá; tres designados por el Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública; dos designados por la Universidad de la República; y uno por la educación privada inicial, primaria y media, habilitadas.
De poner ese instituto en funcionamiento, depende todo lo demás. Es el primer movimiento en la pedana y la iniciativa corresponde al Poder Ejecutivo. La opinión pública que contempla el duelo.¿Se crea ya, o no se crea el INEE que evaluará el trabajo docente?
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(1) Canal 5. Entrevista con Sonia Breccia, en el programa "Hoy por hoy".
(2) Diario Clarín, Buenos Aires, 1º/12/96, 2ª sección.