Estudiantes universitarios uruguayos podrán postularse nuevamente este año para obtener la beca "Fortalecimiento de la Función Pública en Latinoamérica", de la Fundación Botín de España.
Un total de 40 plazas en un programa de capacitación a realizarse en Estados Unidos y Europa espera a los becarios de nueve países latinoamericanos.
El objetivo es detectar jóvenes talentos en la región y apoyarlos en sus planes para fortalecer las instituciones en sus respectivos países, anunció el director de la Fundación Botín, Iñigo Sáenz de Miera, el jueves durante una conferencia de prensa en México, transmitida por Internet a los países que forman parte de la iniciativa: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Puerto Rico y Uruguay.
La Fundación Botín, fundada en 1964 y vinculada al Banco Santander (está presidida por Emilio Botín, número uno del grupo financiero), es la principal fundación privada de España en cuanto a inversiones. En 2011 estos programas, en apoyo a la educación, las ciencias, el arte y el desarrollo rural entre otros, superaron los US$ 400 millones; las becas para el Fortalecimiento de la Función Pública demandaron US$ 3 millones en sus primeros dos años de funcionamiento y la Fundación renovó contrato con la Brown University de Rhode Island, Estados Unidos, para extender el plan tres años más.
La participación en estas últimas becas está abierta a alumnos de universidades públicas o privadas de América Latina, con "capacidad académica y compromiso personal", según los describió Sáenz de Miera. Además, se prefiere a estudiantes en la mitad de la carrera, de manera que regresen a la universidad para aportar su experiencia. El perfil de los primeros becarios muestra que tenían entre 20 y 22 años de edad; en su inmensa mayoría habían colaborado con ONG.
El primer año de la beca, en 2010, contó con más de 600 candidatos de 250 universidades. En 2011 fueron 950 estudiantes de 350 institutos. Para este año se aguarda una inscripción aún más numerosa.
Tras un "muy riguroso proceso", según lo definieron sus responsables, serán seleccionados los 40 becarios.
Estos asistirán a un ciclo de clases académicas, talleres y sesiones de práctica individuales y en grupo en la Brown University durante 10 días.
Se trabajará con temas vinculados a la educación, el marco jurídico e institucional, la economía y la sociedad civil. Posteriormente completarán el programa en España, con actividades externas, lo que incluye un viaje a Bruselas para visitar el Parlamento Europeo.
La beca, que cubre todos los gastos, abarca ocho semanas de "intenso trabajo".
Las inscripciones están abiertas desde el 15 de marzo y se cerrarán el 4 de mayo.
A fines de junio, se estima, serán anunciados los nombres de los 40 seleccionados.
URUGUAYOS. Entre los becarios de las dos primeras ediciones figuraron dos uruguayos: Annik Peter Irigoin, estudiante de Economía de la Universidad de la República, y Juan José Riva, que cursaba Estudios Internacionales en la Universidad ORT. "Si bien existe un criterio que atiende a la proporcionalidad de inscriptos por país y a la cantidad de universidades participantes, no hay cupos a priori, por lo cual para la edición 2012 de la beca puede atribuirse más de un lugar para estudiantes uruguayos. Todo depende de su calificación", explicó a El País Javier García Cañete, director del programa, desde Madrid.
Las universidades locales tienen un papel principal en el proceso de selección, pues los alumnos deben ser presentados por sus rectores. García Cañete indicó que todas las universidades uruguayas fueron invitadas a participar. En 2010 tomaron parte cuatro instituciones uruguayas y en 2011 fueron cinco.
El estudiante puede iniciar el procedimiento a través del formulario disponible en la página www.fundacionbotin.org. Allí se indican los requisitos y los pasos a seguir. Un elemento fundamental es el expediente académico: "Se exigen excelentes calificaciones, con una nota media de 8,3 sobre 10", dijo el director del programa.
El aval del rector a la candidatura deberá estar acompañado por una descripción de la experiencia del alumno en materia de liderazgo y compromiso con los temas institucionales, más un video en el cual el postulante expresa su propuesta en la materia.
Las aptitudes del estudiante no necesariamente están vinculadas con el tipo de carrera que realiza. "Hemos tenido becarios que estudiaban derecho, marketing, administración, periodismo, ingeniería, incluso educación musical. El espectro es grande, porque lo que importa es la vocación de servicio público", aclaró García Cañete.
RED. Los exbecarios pasan a formar parte de la primera "Red Internacional de Servidores Públicos", creada en 2011 por la Fundación Botín.
La idea es que los participantes en cada ciclo compartan los conocimientos y experiencias adquiridas, además de la puesta en marcha de los proyectos que se desarrollen durante el programa. Un think tank latinoamericano, orientado hacia las instituciones públicas, aparece como el ambicioso objetivo final.
"La potencialidad que alcanzarán en el futuro 400, 800 chicos, todos los que completen el programa en los próximos años, para favorecer la eficiencia de las instituciones, es enorme", enfatizó Sáenz de Miera.
"Es una apuesta por lo público"
Las becas de la Fundación Botín representan "una apuesta por lo público", afirmó el director de la organización, Iñigo Sáenz de Miera.
"Tenemos el convencimiento profundo de que una sociedad necesita que sus instituciones, sobre todo las públicas, funcionen bien y lo hagan durante un tiempo suficiente", subrayó.
"Todas nuestras becas buscan explorar nuevas formas de crear riqueza. Y también coinciden en buscar talento y apostar por él".
Para el programa de Fortalecimiento de la Función Pública, en particular, la Fundación "confía absolutamente" en las universidades latinoamericanas, para que contribuyan a "detectar" sus mejores estudiantes que a la vez posean "compromiso y vocación de servicio público", añadió. Los dos objetivos del programa, según dijo, son "fortalecer las aptitudes" de los estudiantes participantes y a la vez "ayudarles a funcionar en red". A través de esta red, los becarios "podrán ser los agentes encargados de transformar, estabilizar e impulsar el fortalecimiento de cada uno de los países beneficiarios".