Más de 50 denuncias se presentaron ante el Ministerio de Turismo contra una agencia de viajes que cerró sus puertas con "decenas de paquetes turísticos" ya vendidos. El dueño estuvo detenido y se declaró insolvente ante la Justicia.
"Me jodieron la vida. Se me quedaron con más de mil dólares y con mis vacaciones. Me jodieron bien jodido", resume con bronca sobre su situación, Jorge, un veterano dueño de un lavadero que ya tenía planificadas sus vacaciones a Brasil durante la semana de Turismo.
Como Jorge, al menos unas 50 personas se encuentran en la misma situación, luego de haber recurrido a la agencia de viajes Grupo Mundo (Simply), ubicada en Colonia 969 esquina Río Branco, para armar su itinerario. Hoy, en ese mismo lugar "ya no queda nada" y las puertas están cerradas, con un cartel que indica su clausura.
Desde el Ministerio de Turismo informaron que estaban al tanto de la situación, que "ya venía siendo problemática" desde la semana de Carnaval, cuando comenzaron a llegar a la oficina del ministerio las primeras denuncias de usuarios afectados por la agencia.
"El miércoles de la semana de Carnaval (22 de febrero) empezamos a recibir las primeras denuncias de clientes de la agencia por algunos incumplimientos. Desde ese momento seguimos con el procedimiento, es decir, comunicamos a la aseguradora, en este caso el Banco de Seguros y a la empresa de las denuncias realizadas", informó a El País Antonio Carámbula, director nacional de Turismo.
Sin embargo, nuevas denuncias se sumaron durante los días siguientes lo que llevó al Ministerio a poner en trámite la clausura preventiva de la agencia, al mismo tiempo que hizo la denuncia policial.
"Cuando vimos que las denuncias aumentaban y que la cosa era complicada iniciamos el trámite de clausura preventiva. Pero como esa vía administrativa debe respetar plazos, desde la notificación a la empresa hasta la posibilidad de que esta recurra, y en vista de la avalancha de denuncias que veníamos recibiendo, optamos de forma paralela por hacer la denuncia policial, para darle un trámite más rápido", explicó Carámbula a El País.
En medio de todo ese proceso varias personas se vieron afectadas, ya que la empresa continuaba ofreciendo paquetes turísticos sin advertir a los potenciales compradores de su delicada situación.
En algunos casos, incluso, desde la agencia presionaron a clientes -en su mayoría ancianos- a pagar de una sola vez el monto total del paquete adquirido, cuando en principio habían acordado otra forma de pago (ver recuadro). Finalmente el titular del Ministerio, Héctor Lescano, firmó la clausura definitiva de la empresa y sigue ahora los procesos legales ante la aseguradora, el Banco de Seguros. "Nosotros seguimos recibiendo denuncias y notificando las mismas al Banco de Seguros. Hoy la empresa está cerrada", informó Carámbula.
A todo esto, el dueño de la agencia de viajes estuvo detenido y, llevado a la Justicia, se declaró "en situación de concordato", sin posibilidad alguna de cumplir con sus obligaciones. La agencia céntrica no tenía antecedentes de denuncias anteriores.
La firma cuenta con una garantía -mediante el seguro del banco- vigente hasta el 31 de mayo de este año, por un monto de US$ 150.000, que ahora deberá ser repartido entre los damnificados. Desde el Ministerio no confirmaron a El País si el dinero de garantía era suficiente para saldar las deudas contraídas con los clientes.
"Tenemos unas cuantas denuncias realizadas, más de 50 casos, y por tanto no estamos todavía en condiciones de decir si el monto de garantía existente, de US$ 150.000, es suficiente para cubrir el incumplimiento de la empresa o no", remarcó Carámbula a El País. Mientras tanto, Jorge, uno de los afectados, seguía lamentándose: "Me quedé sin los US$ 1.000 y sin mis vacaciones. Me jodieron bien jodido", repetía.
Sin vacaciones ni dinero
A principios de enero, y planificando con tiempo sus vacaciones de semana de Turismo, Jorge y su señora comenzaron a recorrer agencias de viajes, con el fin de adquirir un paquete turístico con destino a Brasil. Tras el relevamiento, el matrimonio optó por la agencia Grupo Mundo y el 27 de enero hicieron efectiva la reserva, de US$ 850. El paquete de siete días (Buzios y Río de Janeiro), tenía un costo de US$ 2.650, con pasajes y media pensión. Tres días más tarde desde la agencia se comunican con el matrimonio para informarles que deben asistir a una reunión. Allí le exigen el pago, de forma inmediata, del saldo restante. "La administración me dice que si usted quiere viajar tiene que abonar el saldo hoy mismo. Si no pierde la seña`. Eso era lo único que nos repetía nuestra vendedora", contó Jorge a El País. "Al final nos dijeron que podíamos viajar, pero en abril del 2013, como única opción y que entregáramos algo en los próximos días. Hicimos una entrega más. Nos jodieron".