Los talibanes suspendieron ayer las negociaciones preliminares con Estados Unidos, al que el presidente afgano, Hamid Karzai, pidió el traspaso de las tareas de seguridad un año antes de lo previsto y el repliegue de sus soldados en las bases.
Los rebeldes talibanes anunciaron en un comunicado la suspensión de las negociaciones preliminares con Estados Unidos para poner fin al conflicto en Afganistán.
Los talibanes afirmaron en su portal de Internet que, como consecuencia de "la siempre cambiante posición" de Washington, "el Emirato Islámico tuvo que suspender el diálogo con los estadounidenses".
El secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, que visitó Afganistán, y Karzai dieron versiones radicalmente distintas de las conversaciones que mantuvieron.
Karzai pidió ayer a Estados Unidos que retire sus bases militares de los pueblos afganos, indicó la Presidencia en Kabul, que se propone hacerse cargo de la seguridad en 2013 y no en 2014 como estaba previsto.
"Estamos ahora listos para asumir el conjunto de la seguridad. Preferiríamos que este proceso termine en 2013 y no en 2014", declaró Karzai.
También pidió que la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad de la Alianza Atlántica (ISAF) en Afganistán, constituida en dos tercios por tropas de Estados Unidos, "sea retirada de los pueblos afganos y redesplegada en las bases" principales.
Un colaborador del secretario de Defensa estadounidense en tanto, restó importancia al pedido de Karzai, negando que Kabul haya solicitado que se adelante el traspaso de las tareas de seguridad.
"En este momento, no hay razón ninguna de pensar en cambiar el calendario y el presidente Karzai no pidió ningún cambio en el calendario previsto" durante sus conversaciones con Panetta, indicó este colaborador.
Panetta dijo que "confiaba" en alcanzar un acuerdo para que Estados Unidos permanezca en el país hasta 2014.
NECESIDAD. Unos 130.000 soldados de la OTAN, de los cuales unos 90.000 son estadounidenses, ayudan al gobierno afgano a hacer frente a los talibanes, expulsados del poder por los occidentales en 2001.
La ausencia de una victoria militar clara frente a los talibanes ha llevado a algunos líderes occidentales a evocar la posibilidad de retirar las tropas antes de lo previsto.
El pasado domingo, un soldado estadounidense mató a 16 civiles afganos en una matanza que agravó las tensiones.
Por otra parte, el ejército estadounidense indicó haber escapado a una tentativa de atentado el miércoles durante la llegada de Panetta, en una base militar británica del sur de Afganistán, que junto a otros ataques eclipsó su visita.
Panetta dijo que "no hay razones para pensar" que él era el blanco del atentado, que costó la vida al atacante, un traductor afgano de la base, e hirió a un soldado británico.