Cada día, a toda hora

Bien se sabe por qué vías, Margaret Thatcher llegó a ganar el apodo de "la Dama de Hierro". Actualmente, y siguiendo de cerca su campaña de depuración dentro de su gobierno y adyacencias (entre las cuales figuran algunos funcionarios que colaboraron con Lula) Dilma Rousseff hace méritos de sobra para que se le llame "La Dama de la Escoba"... ¡Qué "barrida" ha hecho! -y continuará haciendo- para mostrarles "la roja" y expulsarlos de la vida política, a personajes consagrados por su eficiente labor en ministerios y otras altas jerarquías de la anterior Administración.

Aún cuando se me tilde de reiterativo por las frecuentes referencias a la corrupción que se ha instalado en todo el mundo -sí, en todo el mundo- insistiré con algunos ejemplares de la divulgada conducta: no porque yo esté pensando en ir al panteón de los héroes, de puro decente, sino porque todavía me sorprenden determinados nombres que, aparentemente, nunca subirían a ese tablado como máscaras sueltas o integrantes de agrupaciones... pa` lo que quieran dar.

Hace poco, era el ex- mandatario galo Jacques Chirac el que admitía haber caído en ciertas distracciones que le costaron caro al Estado; en la ocasión, un periodista de su país recordaba que fue Chirac, justamente, quien logró introducir en la Constitución francesa, la inmunidad penal para los expresidentes.

A principios de este año, "Bombón" Bruni se olvidó por un momento de que es la primera dama de Francia, y entró en zona escandalosa luego que una revista parisina la acusara de haber desviado 3 millones y medio de dólares -acordados por el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA del que es embajadora-, hacia empresas de un amigo: Carla salió a desmentir esta infamia, pero... donde hubo habano cenizas quedan.

Días atrás, reapareció ese "Manual de Corrupciones" viviente que es Dominique Strauss-Kahn, que zafó de la justicia porque es más rápido que un misil, con un nuevo acto que le negaría un certificado de buen comportamiento en cualquier parte del mundo. Aún cuando, de momento, surge solo como un "Berlusconi de bolsillo", se le sospecha vinculado a una red donde no se andan con chicas para poder andar con chicas que facturan 2.400 euros por noche. No se sabe si la esposa -que bancó al capo del Fondo Monetario Internacional hasta cuando los tomates venían pasados- asumirá nuevamente la defensa del marido, asegurando que Dominique jamás podrá fallarle... porque es el hombre preferido entre los miles y miles de hombres que día a día la veían en la pantalla de la TV francesa. Acumulaba lo mucho que ganaba detrás de Nôtre Dame: y un día, los sacerdotes se plantearon la opción: o barremos esto, o mudamos la catedral.

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