UTE está diseñando planes comerciales para gestionar la demanda de electricidad asociándola a la oferta de energías renovables para poder seguir ampliando esas fuentes de generación. Uno es una tarifa especial que asocie el encendido y apagado de calefones en función a la mayor disponibilidad de viento, para lo que está pensando aplicar a fin de año un plan piloto.
"Las tarifas doble horario y triple horario son el primer paso a la gestión de la demanda, pero hay más cosas por hacer. El calentamiento de agua es una oportunidad que tenemos, porque explica una gran parte de la energía que se consume en los hogares (30% del total)", dijo a El País su titular, Gonzalo Casaravilla.
El presidente de UTE explicó que "no es grave" apagar en determinados momentos el calefón y así se puede, con acuerdo del cliente, regular la entrega de energía, siempre garantizándole que dispondrá de agua caliente en el hogar. El beneficio que obtendría el usuario aún no se definió, pero podría ser un bono anual por integrar el plan o un premio en función de cuánto se utilizó la funcionalidad.
Casaravilla dijo que Uruguay sería pionero en América del Sur pero podría nutrirse de otras experiencias que ya existen en el mundo, como en Europa y Estados Unidos.
Por lo pronto, UTE tiene acuerdos prospectivos con una empresa francesa y otra americana para nutrirse de sus experiencias. Para comenzar a desarrollar estas tecnologías le será muy útil un convenio que firmó el martes con el Pit-Cnt para difundir prácticas de uso eficiente de la energía eléctrica en el marco del proyecto del programa de vivienda sindical de la central sindical. La empresa proporcionará por única vez 72.000 lámparas fluorescentes compactas de 15W de potencia, pero además dará servicios de asesoramiento y suministro de equipos para mejorar la eficiencia del consumo.
En cuanto a los plazos para poner en práctica un plan piloto, Casaravilla dijo que espera este año "lograr definiciones" y que la instalación se desarrolle "a fin de este año o a principios del año que viene".
El titular de UTE dijo que sin un control de la demanda no podrían instalarse todos los aerogeneradores que se desean, porque la disponibilidad de energía eólica es aleatoria.
"En la medida en que podamos gestionar la aleatoriedad de los recursos renovables podemos incorporar más y por tanto bajar el costo de abastecimiento de la demanda", resaltó Casaravilla. Por tanto, controlar la demanda es "lo que se viene en los próximos 10 años".