Una experiencia más que valiosa

JULIO CÉSAR HUERTAS

Sembrando talentos

FICHA

Conciertos de docentes y alumnos, dentro del Festival Internacional de Música. Sala: Teatro Solís, 4 y 5 de marzo.

En 2006 el joven violinista Nicolás Giordano funda la organización Sembrando Talentos Uruguay, dedicada a la inserción de niños y jóvenes en la música académica. Para ello no sólo se le transmiten conocimientos musicales sino valores estéticos y sociales. Colaboran destacados jóvenes músicos provenientes de Europa y América quienes cooperan de manera interactiva y honoraria con la fundación. La organización realiza campamentos musicales, festivales de música, clases magistrales, conciertos didácticos y talleres durante todo el año.

En este sexto año de vida se dictaron clases de violín, viola, violoncello, contrabajo, flauta y piano. Lamentablemente a pesar de contar con la arpista belga Annelies Boodts como docente no se pudieron impartir clases por falta de alumnado. Es de esperar que para el próximo año surjan alumnos para este instrumento ya que la docente se radicará en Uruguay. Se pudo presenciar los últimos dos conciertos del festival, el primero realizado por los profesores y el segundo por todos los alumnos y docentes en forma conjunta. En el concierto del domingo 4 se escucharon: Danza sacra y profana de Debussy, Introducción y Allegro de Ravel y el Sexteto Op.18 de Brahms. La arpista, a quien se había escuchado con el mismo repertorio en el concierto del Auditorio Adela Reta el 17 de octubre del año pasado con la Orquesta Filarmónica, demostró una mayor compenetración con las obras logrando un sonido más acorde a los compositores impresionistas. Por otra parte, el sexteto de Brahms llamado comúnmente el Sexteto de la Primavera con su lirismo exacerbado fue un notable cierre para este concierto.

El lunes 5 se realizó la clausura del festival figurando en el programa obras de Respighi, Corelli, Villa-Lobos, Tchaikovsky, Figueroa y Anderson. Dos de las hermosas danzas antiguas para laúd, que sirvieran de inspiración a Respighi para su obra orquestal, iniciaron esta velada donde se vio la conjunción del barroco italiano con el impresionismo en una perfecta interpretación. Luego vino el famoso concerto grosso conocido como Fatto per la notte di Natale en el cual fue destacable la precisión lograda en las cuerdas. Fue interesante después de tanto tiempo volver a escuchar la Bachianas Brasileiras Nº5 de Villa-Lobos en su versión original para ocho violoncellos con la participación especial de la soprano Eiko Senda. Continuó la Serenata para cuerdas de Tchaikovsky que arrancó los aplausos del público, dando pie a dos fantásticos bis: una primera audición mundial de la Suite para cuerdas del compositor puertorriqueño Jorge Figueroa, quien fuera uno de los profesores de violín de este curso. El segundo bis fue el excelente Jazz Pizzicato de Leroy Anderson, que con su ritmo contagioso llegó a todo el público presente. Es digno de destacar la labor de estos jóvenes músicos haciendo que la tan relegada música académica llegue a todos los sectores de la población, no solamente de la capital sino del interior del país. Mención muy especial merecen las actuaciones de Nicolás Giordano y Gastón Gerónimo tanto en su rol de profesores como en el de excelentes intérpretes.

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