Más de medio centenar de personas que tienen como su principal fuente de ingreso la venta de asado y choripan en la vía pública fueron conminados por la Intendencia de Rivera a instalarse en lugares adecuados, cumpliendo elementales normas de higiene.
Esta disposición generó malestar entre los vendedores callejeros, pero fue aplaudida por quienes "pagamos todos los impuestos y tenemos que soportar la competencia desleal de quienes no pagan alquiler, ni impuestos", dijo un empresario.
Se estima que hay más de 70 puestos de venta, ubicados en canteros centrales de bulevares, en veredas, en intersecciones e, incluso, contra las fachadas de viviendas.
Fernando Viera, director de Salubridad de la Intendencia, indicó que primero notificarán "a cada vendedor, con un plazo perentorio para retirar los medio tanques y otros elementos que están en la vía pública", de mantenerse esta situación la comuna retirará los puestos y aplicará multas. La multa va de 15 hasta 60 Unidades Reajustables ($ 8.655 y $ 34.620), además de la retención de la mercadería que se encuentre al momento de la infracción.
La autoridad sanitaria aplica las disposiciones del "decreto 5305/96 y el artículo 19 de la ordenanza que regula la actividad del comercio informal en la ciudad de Rivera". Esa norma establece que "está prohibida la elaboración y comercialización de productos alimenticios en la vía pública".
La comuna dará un plazo máximo de 10 días corridos a aquellos vendedores callejeros de asado y choripan que presenten un proyecto de puesto de venta en un predio privado y que se ajuste a las normas vigentes.