Terminal de buses se queda por ahora

En julio del año pasado la Junta Departamental votó el pliego para la licitación del exparador Kibón, luego que la IMM descartara por "inconveniente" un ofrecimiento privado de US$ 70 millones. De ese modo, se abrió el camino a una inversión de unos US$ 3 millones según el inversor (originalmente la IMM habló de unos US$ 750.000), por lo que no habrá que esperar grandes cambios para la zona.

Otras mejoras que se habían planteado, en principio también quedarían por el camino, como el traslado de la terminal de ómnibus que se encuentra sobre la costa a un lado del local. El pliego señala que "se mantendrá la actual terminal de ómnibus en el emplazamiento que ocupa, estando previsto su posterior traslado de acuerdo al Plan de Movilidad Urbana" y que "no se realizará ningún tipo de intervención dentro de este espacio".

No obstante, se advierte que el concesionario "podrá presentar sugerencias de mejoras de la imagen de este espacio, pero actuando únicamente en el entorno exterior del mismo y respetando totalmente su funcionalidad de acuerdo a la situación actual". Tampoco se prevé la modificación de la estación de bombeo de la zona y se señala que "se valorará la resolución que mejore las condiciones negativas de tener un borde sobre el canal de desagüe de saneamiento".

El pliego aclara que el concesionario debe asegurar un servicio "de puertas abiertas al público", con el objetivo de "promover un uso intensivo del espacio costero con la prestación de una serie de servicios diferenciales y de calidad".

La IMM ha procurado que el proyecto esté acorde al entorno natural y "democrático" de la costa, por lo que rechazó una propuesta presentada por la empresa Fibesol, de US$ 70 millones, que pretendía construir decenas de locales comerciales y un acuario gigante.

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