El gobierno de Cristina Fernández le solicitó a 20 compañías de capital argentino y extranjero que dejen de importar productos de Gran Bretaña, en otra medida que tiende a profundizar la presión sobre ese país para que negocie la soberanía de las Islas Malvinas.
La ministra de Industria, Débora Giorgi, trasladó ese pedido a los empresarios con el objetivo de privilegiar las relaciones comerciales con las naciones que respetan la integridad territorial, sus reclamos soberanos y los recursos que pertenecen a la Argentina, informó a la AP una fuente de esa dependencia bajo condición de anonimato por política gubernamental.
La solicitud se produce como parte de una nueva estrategia del gobierno argentino que apunta contra los capitales británicos en el país con la intención de presionar a Gran Bretaña a negociar por la soberanía de Malvinas (Falklands) a punto de cumplirse el 30 aniversario de la corta guerra por el archipiélago ocupado por los ingleses en 1833.
"Es fundamental que Argentina pueda determinar quiénes son sus socios comerciales estratégicos y en ese sentido, el gobierno también da una señal para quienes todavía utilizan al colonialismo como una forma de acceder a los recursos naturales ajenos", indicó la fuente.
Gran Bretaña es la única de las ochos economías más poderosas con la que Argentina tiene superávit comercial. En 2011 arrojó un saldo favorable para Argentina de 104 millones de dólares.
Entre las compañías con las que se comunicó Giorigi están Syngenta Agro (Suiza), Finning (Canadá) -maquinaria agrícola-, la automotriz estadounidense Ford y el laboratorio argentino Roemmers.
Según el ministerio de Industria, los productos que más se importan de Gran Bretaña son químicos (principalmente productos farmacéuticos, sustancias químicas básicas), motores y turbinas, maquinaria agrícola, para minería y construcción y metales preciosos y productos básicos de hierro y acero.
Este pedido a las empresas se conoce un día después de que se le impidiera a dos cruceros operados por compañías de capital británico atracar en el puerto de Ushuaia, en la austral provincia de Tierra del Fuego, que nominalmente incluye territorios británicos que los argentinos reclaman.
AP