DANIEL HERRERA LUSSICH
Luego de cinco meses de idas y venidas, anuncios de contactos telefónicos y breves reuniones, finalmente se concretó la esperada entrevista del presidente José Mujica y el exmandatario Tabaré Vázquez. Sorpresivamente el esperado tema del retorno de Vázquez a la actividad partidaria y su eventual nominación a la Presidencia de la República, oficialmente por lo menos, no habrían sido abordados o analizados por los protagonistas. Habrían acordado no agitar las aguas, ya tormentosas de la coalición, a la espera de la renovación de autoridades (presidente, comisión directiva y el plenario del Frente Amplio en todo el país).
El encuentro se realizó en la estancia Anchorena, en Colonia, el fin de semana pasado, rodeado de un discreto silencio y sin anuncios previos. Dialogaron nada menos que por cuatro horas en un tono definido por allegados como "muy cordial".
La reunión era esperada desde las polémicas declaraciones de Vázquez sobre las tensas relaciones que se habían vivido con Argentina (entre otras se analizó la posibilidad de un enfrentamiento armado y se pidió apoyo, en aquellos días, al entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. La ola de críticas llovió contra Vázquez, especialmente desde sus propias tiendas partidarias, más afectadas por la posibilidad de ayuda de Bush (aún hoy es tema central y de ácido humor de las murgas) que el estudio de un conflicto bélico con el país vecino. Vázquez, en general una figura moderada, reaccionó de inmediato, y envió una nota al FA, "pidiendo disculpas y anunciando su alejamiento de toda actividad política pública".
En el encuentro, los temas abordados según versiones cercanas, posiblemente del mismísimo Mujica, publicados en el semanario Búsqueda, fueron la situación general del Uruguay, la marcha del gobierno y la educación. Figuras bien informadas, dentro de la coalición, enfatizaron que el "retiro de Vázquez de la vida política y su posible retorno para volver a figurar como el candidato firme a la nominación presidencial no se habrían ni siquiera rozado".
NUEVAS AUTORIDADES. Es un asunto que se encarará dentro de un tiempo y el sí o no partirá directamente de Vázquez, según se asegura de sus tiendas. Se señala que mucho dependerá del resultado de las internas frenteamplistas, también si se calman las aguas hoy muy agitadas y si el expresidente tiene las garantías suficientes de que no sufriría las presiones que los grupos ejercen en la actualidad sobre el gobierno y mantienen en jaque, con permanentes desmentidos, las decisiones ya oficializadas de José Mujica. Las mismas fuentes indicaron que Vázquez, de elegir la tranquilidad del retiro, seguiría ejerciendo su profesión de oncólogo y no sería de extrañar que otorgara su apoyo al actual vicepresidente Danilo Astori, en la puja presidencial. Por ahora son sólo versiones cercanas. Recién en junio o julio habría una definición firme desde las tiendas de Vázquez.
BLANCOS: MULTIPLICIDAD. En el Partido Nacional han surgido algunas variantes. Sigue el senador Jorge Larrañaga encabezando las posibilidades para una interna (30%), aunque siempre alguna piedra aparece en el camino. El legislador y líder de Alianza Nacional renunció al Directorio blanco, algo razonable en la incipiente carrera electoral. Pero también se alejó de la presidencia de la Agrupación Parlamentaria, situación que llamó la atención. Fue un cargo desde el cual Larrañaga venía desempeñando activa gestión. Según versiones de buenas fuentes, varios diputados de ese cuerpo del interior del país, estarían en conversaciones con intendentes blancos. Obviamente, de concretar acuerdos, disminuiría el poderío aliancista. Por las dudas el senador se aleja del cargo.
También aparece como casi seguro candidato a las internas presidenciales, el senador, excanciller y exministro, Sergio Abreu, con su flamante grupo Concertación Nacional. Se sabe que Abreu mantuvo reuniones con empresas de asesoramiento electoral, extranjera y nacional y que en la actualidad cuenta con el respaldo de nuevos grupos, la mayoría integrados por gente joven, en los 19 departamentos.
Otras dos figuras de Alianza Nacional, siguen firmes: el diputado Jorge Gandini volvería a postularse para la Intendencia de Montevideo y el diputado Javier García corre como candidato a los primeros lugares en la lista de senadores.
En el Herrerismo, una encuesta a nivel interno inclinó las simpatías hacia Luis Alberto Lacalle Pou, que pese a esa preferencia de votantes del sector, dejaría pasar este período posiblemente integrando la nómina al Senado, para luego lanzar su nombre a la Presidencia.
En tanto surge como firme en la nominación el presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Heber, quien ha levantado algo en la opinión con sus apariciones públicas referentes a la Enseñanza y en las críticas a Jorge Brovetto cuando negó el acuerdo con el presidente Mujica, reclamando que el presidente del FA les dijera, en la reunión del jueves pasado en la Torre Ejecutiva, "cara a cara" que en el anterior encuentro no se había acordado el doble voto del presidente del Codicen y de los directores generales de los organismos desconcentrados.
La diputada Ana Lía Piñeyrúa es también seria candidata a la postulación en la interna. Se le objeta, desde sus propias filas, cierta timidez en sus apariciones públicas. Según informantes, la ex- ministra y actual legisladora saldría con mayor potencia a partir de mayo, con apariciones casi diarias en prensa, radio y TV, al cruce directo con Mujica y ministros.
Estará también en la carrera blanca el senador Francisco Gallinal.
COLORADOS. Sin variantes en el cuadro del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, líder de Vamos Uruguay, constante trabajador, de activa militancia y que no deja pasar oportunidad de salir al cruce de lo que estima "errores del gobierno", apuntando directamente a los tropiezos en el tema que inquieta especialmente a la población, la inseguridad ciudadana. Y hasta el momento ha tenido éxito en sus posiciones. Marcando de continuo los baches del Ministerio del Interior y del ministro Bonomi.
No tiene un camino fácil. En la interna por el momento solo aparece como eventual competidor el senador José Amorín Batlle, que tuviera que ceder el terreno en la elección pasada. Hay un sector colorado que sostiene el nombre del excandidato a intendente, Ney Ferreira. Las encuestas dan al Partido Colorado con un pequeño crecimiento, pero con dificultades para estar entre los que disputarán finalmente el balotaje presidencial en el 2014.