Brasil exige menos componente chino para no trabar comercio

Mercosur. Brasileños marcaron al gobierno local la diferencia de postura que pretenden tener frente a Argentina abriendo el diálogo | Textiles deberán agregar más valor y ajustarán convenio automotor | w Luego de un año podría exportar energía a Uruguay

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Brasil dejó en claro que bajo las actuales condiciones las exportaciones de textiles no corren. Sin embargo, dejó abierta la puerta para negociar una salida para el ingreso de los autos de Effa porque no quiere obstaculizar el comercio como Argentina.

Ahora los técnicos del gobierno uruguayo -que viajaron el jueves a Brasilia- trabajan en una salida con los sectores locales afectados para atender las observaciones de las autoridades brasileñas focalizadas en el componente de producción regional que deberían contener estos productos (autos y textiles). Fuentes que participaron de las negociaciones comentaron a El País que "Brasil tiene mucho interés en resolver este problema porque no quiere ser encuadrado como Argentina (por las trabas). Están abiertos a encontrar una solución", aseguraron. En tanto, el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, dijo a El País que el resultado de la misión fue "positivo" porque Brasil se mostró dispuesto a "no obstaculizar" el comercio bilateral sino a "perfeccionar" los instrumentos legales de intercambio.

Uno de los pedidos que deberá atender Uruguay será el de elevar el componente regional en los productos textiles que exporta a Brasil. Kreimerman explicó que ahora Uruguay se comprometió -en conjunto con las empresas afectadas- a buscar un mecanismo que permita que las ventas a Brasil "no se transformen en una triangulación" como denunciaron las autoridades brasileñas. "El problema no es que la materia prima venga de China, sino que el precio de compra en ese país incluya dumping (precio por debajo del mercado interno de origen)", precisó.

Por eso, la estrategia que deberá definir el gobierno uruguayo será la de agregar un mayor costo (para evitar el dumping) a esta materia prima o incrementar el valor agregado de la mercadería exportada (para agregar componente local).

Las autoridades brasileñas entienden que la modificación que hacen las industrias locales -importando la materia prima desde China para luego exportar las frazadas a Brasil- es insuficiente. En ese marco, fue que Brasil aplicó un arancel de US$ 5,22 por kilo de frazada, hecho que hizo inviable el negocio para una docena de industrias locales que dependen de este mercado. Algunas firmas ya enviaron parte de su personal al seguro de paro y otras están operando a pérdida para no reducir mano de obra especializada. Un empresario destacó la importancia que el gobierno uruguayo le está dando ahora a esta traba comercial, ya que en un principio se había mantenido al margen. "Tenemos que hacer algunos deberes para poder mantener el diálogo (con Brasil)", reconoció.

Por su parte, en el caso de los autos de Effa, Uruguay justificó ante la Receita Federal de Brasil que se cumple con el mínimo del 30% de componente regional que exige el convenio automotor vigente a diferencia de lo que opina este organismo. Kreimerman precisó que en este caso la "diferencia" con las autoridades brasileñas se da por el criterio utilizado para definir el porcentaje de integración regional. Ahora las partes quedaron en redactar una reglamentación para establecer el cálculo de este porcentaje en la comisión de monitoreo del acuerdo automotor. "Vimos que ellos (por Brasil) no estaban considerando algunos elementos en la fórmula de cálculo", reveló el jerarca.

El gobierno uruguayo citará a directivos de la empresa Effa para analizar la situación el próximo lunes. La automotriz aún no tiene en su poder el informe técnico de Brasil que arribó a la conclusión que los vehículos (que fabrica con autopartes de la china Lifan) no respetan el mínimo de componente regional que deberían para acceder a los beneficios del convenio automotor vigente entre ambos países. A través de este, Effa colocaba sus autos armados en Uruguay en el mercado brasileño con un mínimo de componente regional del 30% que debería trepar a un 50% en tres años. Como Brasil entendió que no se respetó este acuerdo, pretende cobrar los aranceles retroactivos de vehículos que ya se exportaron bajo el beneficio del régimen. La planta de Effa tiene a todos sus trabajadores en seguro de paro (300), con 60 vehículos detenidos en la frontera y 2.000 autos armados en San José a la espera de una solución.

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