"Brasil quiere mantener despejado el comercio entre ambos países, por eso convoca a una reunión técnica mañana jueves", anunció el ministro de Industria y Energía Roberto Kreimerman en declaraciones a radio Uruguay.
El encuentro se produce luego que Brasil resolviera cargar con US$ 5,22 por kilo a las frazadas de fibra sintética de pelo largo provenientes de Uruguay y Paraguay.
El gobierno de Dilma Rousseff sostiene que se trata de un caso de Dumping —exportar a un precio menor al del país de origen— por lo que aplicará por primera vez sus derechos anti-dumping contra un producto elaborado en el Mercosur.
Empresarios del sector consultados por El País sostuvieron que este sobreprecio dejan a algunas empresas uruguayas que producen estas frazadas "fuera del mercado" ya que resultan "demasiado caras" respecto a las elaboradas en Brasil.
La medida se tomó tras una nueva denuncia que el 8 de febrero de 2011 formuló la firma brasileña Jolitex por posibles "prácticas elusivas que estarían frustrando la aplicación de la medida anti-dumping vigente". La empresa identificó tres posibles prácticas elusivas, entre ellas importaciones de frazadas sintéticas de pelo largo de Uruguay y Paraguay fabricadas con "tejidos originarios de China".
Kreimerman afirmó que se debe "evaluar si estos productos están eludiendo normas antidumping brasileñas" al triangular "con nuestro país" y agregó que "lo que está en referencia no es el comercio Uruguay-Brasil, sino la posible existencia de una elusión de dumping".
La reunión se realizará mañana en Brasilia y participarán autoridades de los ministerios de Relaciones Exteriores, Economía e Industria.