ALLENTOWN | Los problemas de Paul Sorvino con su ópera prima, The Trouble with Cali, quedarían finalmente atrás. Armado con 500.000 dólares en fondos de los contribuyentes, el director debutante y astro de Buenos muchachos filmó su película independiente en Pensilvania hace seis años, pero el proyecto se quedó corto de dinero y los políticos en Scranton exigieron saber qué pasó con su inversión. Sorvino, en tanto, quedó asombrado y dolido de que alguien pusiera en entredicho su integridad.
Sorvino espera que todo eso quede en el pasado ahora que su proyecto se estrenó ayer en el Festival de Cine de Sedona, en Arizona. El actor de 72 años se dijo orgulloso de la comedia negra, sobre una aspirante a bailarina y sus padres disfuncionales. Su hija, la actriz ganadora de un Oscar Mira Sorvino, tiene un pequeño papel. AP