La votación sobre el carnaval de Sao Paulo 2012 terminó en una escándalo y en una gresca generalizada, con 5 detenidos, denuncias de corrupción, corridas, tumultos entre hinchadas de fútbol y dos carrozas de los desfiles incendiadas.
El escándalo se desató en el sambódromo de Sao Paulo, donde estaba reunido el jurado que evaluó el desempeño de las escuelas de samba que el fin de semana desfilaron en la metrópoli más grande de Brasil.
Según denunciaron dirigentes de la escuela de samba Vai Vai, la más ganadora y prestigiosa de la ciudad, hubo un cambio de jurados de último momento que benefició a la que iba ganando la votación, Mocidade Alegre, que hizo un desfile en homenaje al escritor bahiano Jorge Amado.
En medio de este clima de sospecha por el cambio de jurado, un integrante de la escuela de samba Imperio da Casa Verde saltó el vallado policial, robó los documentos con los votos que estaban contándose y los rompió, tras lo cual los arrojó al inodoro de un baño químico. Este hombre fue detenido.
De inmediato, los integrantes de Gavioes da Fiel, hinchada organizada del club Corinthians, que homenajeó al presidente Luiz Lula da Silva el domingo por la madrugada, comenzaron a correr y a romper las vallas en protesta, tras lo cual dejaron el sambódromo.
Según la Agencia Estado, en medio de las corridas, una persona arrojó fuego en dos carrozas de la escuela de samba Perola Negra, del barrio bohemio Vila Madalena, que se incendiaron y quedaron destruidas.
Los jurados se refugiaron en una oficina protegidos por la policía.
Pero en las calles la situación era de caos: centenares de hinchas de la Gavioes da Fiel cruzaron las avenidas en dirección a su sede y se cruzaron con los de la escuela Mancha Verde, con miembros de la hinchada organizada de Palmeiras, su clásico rival. La TV Globo reportó algunos enfrentamientos, pero la llegada de la policía dispersó rapidamente a los grupos rivales.
Toda la situación fue transmitida en vivo por todos los canales de televisión desde helicópteros.
El titular de la Liga Independiente de las Escuelas de Samba de Sao Paulo, Sergio Ferreira, condenó a las agremiaciones que interrumpieron la votación, cuando faltaban apenas dos temas para ser evaluados. "El juego está jugado, la regla es clara, y hay algunos que no saben perder...el que cantó el samba equivocado en el desfile ahora le echa la culpa al jurado", explicó.
ANSA