Islamabad | La Suprema Corte de Pakistán acusó ayer de desacato al premier por desafiar la orden de reabrir un caso de corrupción contra su aliado político, el presidente Asif Alí Zardari.
El premier Yousuf Raza Gilani se declaró inocente. Si se le encuentra culpable, podría ser encarcelado y perder el cargo. Pero los analistas dijeron que el funcionario parece dispuesto a sacrificarse en beneficio de su partido y de Zardari.
La salida de Gilani no haría caer al gobierno. Pero el caso ha distraído a las autoridades de una serie de dificultades por las que atraviesa esta nación provista de armas nucleares: una economía vacilante y una feroz insurgencia islamista.
Gilani condujo su automóvil en el que llevó a su abogado hasta el tribunal, en un intento aparente por demostrar humildad ante los jueces. La seguridad era estricta, con helicópteros que sobrevolaban mientras cientos de policías rodeaban el tribunal en la capital.
Uno de los jueces, Nasirul Mulk, leyó el cargo de desacato diciendo que Gilani había desobedecido intencionalmente las instrucciones del tribunal.
La audiencia. El primer ministro, que estaba rodeado por miembros de su gabinete y socios de coalición, dijo que comprendía el cargo y que lo impugnaría. Así se inició el proceso que demorará varios meses. La próxima audiencia será el 22 de febrero.
El caso contra Zardari involucra incentivos que él y su ya fallecida esposa, la ex primera ministra Benazir Bhutto, supuestamente recibieron de compañías suizas cuando Bhutto estaba en el poder en la década de 1990.
Fueron hallados culpables en ausencia en un tribunal suizo en 2003. AP