ISLA DEL GIGLIO | Un mes después del naufragio del "Costa Concordia", en el que murieron 32 personas, el crucero sigue volcado cerca de la isla italiana de Giglio, donde comenzó ayer la extracción del carburante.
La conexión de las seis reservas de combustible a un pontón flotante se acabó el jueves y la sociedad holandesa Smit inició, en un mar en calma y un día antes de lo previsto, el vaciado de las 2.400 toneladas de combustible que quedan en el barco. Según el plan previsto, y si las condiciones meteorológicas lo permiten, se tardarán 28 días para vaciar los 15 depósitos de combustible.
Al mismo tiempo, las familias de los 15 pasajeros que continúan desaparecidos siguen desesperadamente viajando a la isla para rogar a las autoridades que no cesen de buscar a sus allegados.
Aprovechando cierta clama climatológica, los bomberos volvieron a sumergirse el jueves en busca de los desaparecidos, pero sin éxito. Y todavía quedan seis lugares del barco por explorar.
El otro gran problema, un mes después de la tragedia, es la retirada de los restos del barco, recostado a sólo unos metros de la costa. En el mejor de los casos, esta operación podría prolongarse entre siete y diez meses.
"Claro, hay que sacarlo. Es como si tuviese un coche roto en el interior de su casa", protestó un lugareño. "No es bonito de ver", se quejó otro.
De visita al Giglio, el patrón de Costa Crociere, propietaria del Concordia, Pierluigi Foschi, aseguró a los habitantes de la isla que dispondrá "a mediados de marzo" del plan preciso para retirar el casco y que cuenta con ellos para programar la operación "con el fin de evitar un impacto en la temporada turística y reducir al mínimo los problemas". AFP