Grecia vivió ayer una batalla campal con incendios y decenas de heridos producto de las manifestaciones contra el nuevo plan de ajuste dictado por la UE y el FMI para evitar la "quiebra" del país.
Las manifestaciones se dieron en el marco de las discusiones parlamentarias ante la votación del plan de rescate que debe salvar a Grecia de una quiebra desordenada y garantizar su permanencia en el euro.
El ministro alemán de Economía Philipp Rösler elogió los esfuerzos de reforma en España y Portugal, "mucho más comprometidos que en Grecia", en una entrevista ayer a la televisión alemana ARD.
"Estamos dispuestos a ayudar. Pero, una vez más, podemos y queremos ayudar si hay contrapartidas del lado griego. Y vemos diferencias. Otros países, como Portugal y España, están mucho más comprometidos que Grecia", dijo Rösler, según el texto de esta entrevista, divulgado anticipadamente.
"Y esto debe ser una clara señal en dirección de Grecia. Ahora esperamos esfuerzos, que se puedan sentir y exhibir", añadió.
Rösler agregó sobre una posible salida de Grecia del bloque: "Eso está en manos de los griegos. El día D nos da cada vez menos miedo". No es el primer dirigente alemán que lanza este tipo de advertencia contra Atenas. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble, exhortó a Grecia a que aplique sus reformas pues "las promesas no bastan", en entrevista al dominical Welt am Sonntag.
"Las promesas de Grecia no bastan ya. Se debe ante todo, en un nuevo programa, aplicar las partes del antiguo programa y ahorrar", dijo el ministro.
"Ayudamos con gusto, pero no debemos darles la impresión de que no deben hacer esfuerzos", afirmó Schauble.