Para distinguir el verdadero atractivo

| Niños bombardeados por un mundo sensual sin límites. Matices que enriquecen una personalidad atrayente.

Ana María Abel

Comienzo esta nota con una anécdota real que, dados los tiempos que corren, de no contármela la protagonista me costaría creerla. Sin embargo sucede con más frecuencia de lo que pensamos aunque no se publique en los medios, y menos en verano, donde suele exaltarse el destape y la liberación de prejuicios.

Mi amiga María fue a buscar a su hija a casa del novio. Éste la acompañó hasta el auto y después de saludar a la futura suegra le preguntó: "¿Puedo pedirle ayuda? Me gustaría convencer a María Paz que se compre trajes de baño con un poco más de tela. Yo solo no lo consigo".

María quedó estupefacta ¿a que venía este planteo del novio? María Paz es muy linda y simpática, tiene una figura espléndida, siempre está en onda con sus atuendos.

Charlando sobre el suceso convinimos en que la faceta más física y animal de la sexualidad se manifiesta en la desnudez. Cuando se capta, como el novio de la anécdota, la relación entre la sexualidad y un amor que no se evapora al desaparecer la "química", el cuerpo casi desnudo hace chirriar la sensibilidad.

¿El novio de María Paz es una mosca blanca?¿Es una rara avis que pide a su novia que viva el binomio modestia-pudor en medio de un ambiente liberal? No. Joven y moderno se guía por los requerimientos de la naturaleza no desvirtuada. Al decir de Victor Hugo (1802-1885), el pudor es la epidermis del alma.

A los chicos de hoy, bombardeados desde la infancia por un mundo sensual donde el límite no existe, no les es fácil distinguir los matices que enriquecen y dignifican una personalidad atrayente y madura. Por su lado, las chicas generalmente carecen de herramientas para defender su intimidad corporal con la energía que otorgan el pudor y la modestia: desconocen ese atractivo de la mujer.

¿Quién les habla de la bondad y belleza de estas energías humanas? ¿Quién les facilita ideas para vestir de manera respetuosa de su propio cuerpo y de la sensibilidad de los demás? ¿Quién les ofrece razones de tipo antropológico que les ayuden a reservar la exposición de su cuerpo, por escultural que sea, para la persona a quien se lo entregarán cuando surja el verdadero amor?

A veces usan vestimenta escasa y provocativa con ignorancia de lo que provocan en los demás: lástima o pena unas veces; otras, excitaciones fuera de lugar. Al vestir casi desvestidas reflejan inseguridad, baja autoestima, falta de personalidad.

Educar a nuestros hijos en estos valores, es tener presente la acertada opinión del poeta francés: "el pudor y su hermana pequeña la modestia constituyen una fina piel que protege el misterio de la sexualidad humana, un misterio que no merece ser desvelado a cualquiera".

flia@iuf.edu.uy

La adicción a las drogas.

La doctora Volkow es la primera mujer en dirigir la agencia de abuso de drogas de México. Ella manifesta cómo la adicción es una enfermedad del cerebro, cuyas áreas afectadas influyen en la capacidad de optar libremente: "La adicción se puede tratar con éxito. Hay que quererlo y ser constante", afirma Volkow.

Los niños y la representación simbólica.

Los niños realizan acciones precursoras de la capacidad de representar algo que no está físicamente presente. Por ejemplo, chasquean los labios antes de que el alimento llegue a su boca, tiran el sonajero pero siguen agitando la mano, dicen adiós con ademanes antes de comenzar a hablar.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar