Argentina continuará con las trabas comerciales

Vecindad complicada. Economistas argentinos creen poco probable que Cristina Fernández de Kirchner flexibilice sus medidas proteccionistas El déficit comercial presiona al gobierno K

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BUENOS AIRES | GUSTAVO STOK

Pese a las quejas de sus socios del Mercosur, Argentina no flexibilizará en el corto plazo las limitaciones a las importaciones que puso en marcha el año pasado y que acentuó desde el 1° de febrero.

¿La razón? El cerrojo comercial no es una decisión más, sino la vía elegida por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para que las crecientes restricciones externas no terminen por debilitar el esquema económico local.

Esa es la visión coincidente de economistas argentinos consultados por El País. "Las restricciones a las importaciones llegaron para quedarse porque responden a una cuestión de fondo clave para el modelo económico argentino. Aislada de los mercados financieros internacionales, Argentina necesita sí o sí de un superávit comercial alto para compensar la salida de capitales y la remisión de utilidades de empresas con matrices en el exterior. Además, mantener un alto saldo a favor es clave para contar con los dólares suficientes para el pago de la deuda sin resignar reservas internacionales", dijo el economista Mauricio Claverí, especialista en comercio exterior de la consultora abeceb.com.

El gobierno argentino se fijó como objetivo cerrar este año con un superávit comercial de US$ 10.000 millones, un nivel similar al alcanzado en 2011. No será una meta fácil de alcanzar. Las estimaciones indican que las exportaciones no crecerán o lo harán a un ritmo muy bajo este año debido al impacto que tendrá la sequía sobre la producción agropecuaria, a un nivel de precios de los commodities que estará un escalón más abajo que en 2011 y a menores ventas de autos al mercado brasileño.

"Con las exportaciones estancadas, si el gobierno quiere mantener un superávit de US$ 10.000 millones, deberá aplicar un torniquete muy fuerte sobre las importaciones", dijo Rodrigo Álvarez, economista de la consultora Ecolatina.

Para Claverí, de abeceb.com, aún con el cierre del grifo importador, al gobierno argentino le será imposible igualar el superávit del año pasado.

"Estimamos un saldo comercial favorable entre 7.500 y 8.000 millones de dólares, y, para alcanzar ese número, las restricciones a las importaciones van a ser duras".

energía. En las dificultades crecientes que tiene la economía argentina para generar dólares pesa cada vez más la mochila energética.

Luego de años de precios artificialmente bajos que subsidiaron a los segmentos de mayores ingresos y de una política que no incentivó la producción, Argentina perdió en 2011 el autoabastecimiento energético que había alcanzado a fines de la década de los años de 1980. Esa pérdida se cuenta ahora en dólares. Las importaciones de combustibles y lubricantes se duplicaron el año pasado con relación a 2010 para totalizar US$ 9.397 millones.

Según estimaciones conservadoras, la factura de importaciones energéticas crecerá este año a más de US$ 13.000 millones. La ecuación es simple: a mayor déficit de la balanza energética, mayores serán las restricciones al resto de las importaciones para compensar ese saldo negativo.

"Antes entraban más dólares de los que se usaban para el pago de la deuda, y hoy la cuestión es al revés. El año pasado, aún con un superávit comercial de US$ 10.000 millones, las reservas cayeron casi US$ 5.000 millones", dijo el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica.

Con esos números en la mano, las trabas aduaneras no cederán, al menos, en los próximos meses. "Con estas medidas el gobierno busca garantizarse la discrecionalidad necesaria para abrir o cerrar el grifo cuando sea necesario. Si las exportaciones reaccionan mejor de lo previsto y teniendo en cuenta que Uruguay no es un país tan significativo en el saldo global de la balanza para Argentina, el gobierno podría flexibilizar algunas importaciones. Pero importar bienes de consumo, sea del origen que sea, será difícil este año", señaló Claverí.

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