O Globo | André Mirandai
La campana toca, el pueblo deja la iglesia, la voz de Simone surge cantando "O que será", la canción de Chico Buarque, y ahí se inicia una de las escenas más famosas del cine brasileño.
En 1976, millones de personas vieron Doña Flor, vivida por una lindísima Sonia Braga en el auge de su carrera, descendiendo por el Pelourinho en los brazos de sus dos maridos, el bohemio Vadinho (José Wilker), completamente desnudo, y el engominado Teodoro (Mauro Mendonca), de sombrero y traje. Pues esa historia, surgida en la literatura de Jorge Amado y llevada a la pantalla por primera vez por Bruno Barreto, va a volver a los cines. Esta vez, conforme andan susurrando por ahí entre versos y trovas, la nueva Doña Flor y sus dos maridos tendrá dirección de Pedro Vasconcelos y traerá en el elenco a Marcelo Faría como Vadinho, Humberto Martins como Teodoro y Vanessa Giácomo en la difícil tarea de encarnar a la protagonista. Todos siguiendo un objetivo en común: ser lo más fiel posible al libro de Jorge Amado. Las remakes no son comunes en el cine brasileño, tampoco es común que aparezca por ahí una historia de éxito en que un marido vuelve de entre los muertos para acostarse con su mujer, bien viva y ya casada con otro. Doña Flor y sus dos maridos fue un escándalo para su época por el contenido erótico y por el resultado de taquilla. Lanzada en noviembre de 1976, el film llevó 10,7 millones de personas a las salas brasileñas, de acuerdo a los datos de la Agencia Nacional de Cine (Ancine). Durante 34 años, fue un récord de público en el cine brasileño, una marca sólo superada en 2010, con los once millones de espectadores de Tropa de elite 2. En aquel tiempo, Sonia Braga era la mayor estrella del Brasil, y Jorge Amado, el más popular de los escritores vivos brasileños, hoy el más popular de los escritores fallecidos brasileños.
El riesgo de retomar esa historia en una nueva adaptación cinematográfica, por lo tanto, es grande, y las comparaciones serán inevitables. Pero Pedro Vasconcelos y Marcelo Faría, productores por detrás del emprendimiento, tienen como credenciales una vasta experiencia en el universo de Amado. Además de haber actuado en dos adaptaciones de Capitanes de la arena en teatro, ellos son los responsables por los cinco años de la actual adaptación de Doña Flor para los escenarios, en un desempeño semejante al éxito del primer film. Con Pedro en la dirección y Marcelo en el papel de Vadinho (Flor ha sido vivida por Carol Castro y Fernanda Paes Leme; y Teodoro por Duda Ribeiro), la pieza ya estuvo en más de 150 ciudades brasileñas y vendió más de 500.000 entradas. En marzo, habrá una nueva temporada en San Pablo, en el teatro Sérgio Cardoso. Después la pieza será montada nuevamente en Brasilia, Salvador y Belo Horizonte.
"Serán otras 13 semanas de espectáculo, y ahí se termina. Vamos a interrumpir para quedarnos tranquilos y prepararnos para el film", dice Marcelo. "Sabemos que las personas lo van a comparar con el original, y está claro que tenemos un cierto recelo por enfrentar al tabú de la Doña Flor con Sonia, Wilker, Mauro y Barreto. Pero es un tabú que ya se mantiene por más de treinta años, y es el momento de quebrarlo. Los americanos y los europeos están gastados de hacer remakes. Vamos a contar exactamente lo que está en el libro, sin preocuparnos por el éxito pasado. Hasta porque somos diferentes. El adolescente no tenía acceso al sexo como tiene hoy en Internet. Había represión, había dictadura".
El primer Doña Flor llamó mucho la atención por su contenido erótico y temas osados. Los conservadores quedaban chocados con el triángulo amoroso entre Flor, una bella bahiana profesora de cocina; el fantasma de su exmarido, el bohemio Vadinho, que morirá cuando festejaba Carnaval; y su nuevo marido, el farmacéutico Teodoro. En menos de 15 minutos del largometraje de Barreto, Vadinho aparece en un recuerdo de Flor, en la noche de nupcias de la pareja. Él se saca toda la ropa delante de ella y, tras una breve resistencia fruto de la timidez, dice: "¿Que qué es eso, mi amor? Hasta parece que es nuestra primera vez. Vagabundear es cosa de Dios. Fue él mismo que lo hizo".
"El mayor desafío que tuvimos fue conseguir un tono que respetase las creencias populares tan presentes en la obra de Jorge, pero que funcionase para el espectador que no cree en nada de eso. Era necesario conseguir equilibro entre el folclore y la psicología de los personajes, como en un guiso bien hecho, en que el aceite queda en perfecta armonía con la leche de coco", recuerda el director Bruno Barreto. "Para la nueva adaptación, mi consejo es que olviden el film que hice y comiencen de cero".
El `cero` para Pedro y Marcelo será el libro. El guión tendrá trechos completos del texto de Amado, muerto en 2001. Flor, descripta como la mujer "cola de sirena" y "pechos de palta", será representada como la mujer moderna que sólo acepta la felicidad a su manera -con dos maridos-, independientemente de lo que los otros piensan. Es, para el equipo implicado, una historia actual.
"En los otros libros de Jorge Amado, él habla mucho de Bahía y de sus personajes. En Doña Flor es un poco diferente. Hizo una investigación de los deseos femeninos, del alma de la mujer, de modo que aquello se volviera universal. Consiguió a través de los conflictos de Doña Flor alcanzar puntos de conflicto en todos nosotros", dice Pedro.
El cotidiano simple y lleno de poesía
La nueva Doña Flor debe comenzar su rodaje en noviembre. El presupuesto es de casi 6 millones de reales, lo que permitirá llevar a todo el equipo a filmar en Pelourinho, en Salvador. Será en Bahía también que Pedro va a testear al resto del elenco: por ahora, además de Marcelo, Humberto y Vanessa, la única confirmada para el film es la actriz Ana Paula Bouzas, como Norminha, el mismo papel que ella hizo en teatro. La distribución quedará a cargo de Downtown Filmes y, si todo marcha bien, el lanzamiento será en 2013.
Curiosamente, antes de comenzar a filmar, Humberto y Vanessa tendrán tiempo para ambientarse en la realidad fantástica de la obra de Amado. Los dos están en el elenco de Gabriela, miniserie de la Televisión Globo prevista para ser estrenada en este primer semestre del año y que es una adaptación de Gabriela, clavo y canela, de Jorge Amado. Vanessa será Malvina, y Humberto, Nacib. La protagonista es interpretada por Juliana Paes.
"Yo me acuerdo bien de la Doña Flor original. La vi en el cine, con unos 17 años. Y Teodoro era un tipo metódico, un estudioso que llevaba muy en serio su profesión", dice Humberto. "La sensualidad de Sonia Braga como Doña Flor era natural, ella no buscaba aquello, partía de ella misma", dice Vanessa. "Lo que más me gusta en la historia es esa forma de narrar el día a día con simplicidad y al mismo tiempo poesía".