THE NEW YORK TIMES | C. PEARLMAN
"Cada oportunidad en la que actúas está la posibilidad de ser vulnerable", dice la actriz de 28 años. "Si contás una historia de amor, si te quitás la ropa, si hacés una comedia… siempre te exponés para que la gente sienta algo".
Su último viaje emocional es Siempre el mismo día, un romance radical sobre dos amigos de la secundaria, los londinenses Emma (Hathaway) y Dexter (Jim Sturgess), quienes tienen sexo en su noche de graduación pero que nunca pueden hacer funcionar su amor. Continúan explorando su relación y también eso es lo que hace la película, que los retoma juntos en cada aniversario de ese día durante los siguientes veinte años.
Siempre el mismo día se basa en la novela best seller de David Nicholls, quien también escribió el guión. Hathaway dice que cuando tomó el libro no pudo dejar de leerlo.
"Es una gran épica romántica", cuenta. "Siempre me voy a acordar del momento en que leí este libro porque estaba en llamas. La historia tenía luz propia. Y de inmediato me enamoré de estos dos personajes y de su dilema. Son tan opuestos que no pueden concebir que el amor sea posible, aún cuando esté frente a ellos".
Emma es una chica idealista que toca el bajo en una banda de chicas y que eventualmente se une al grupo de teatro cooperativo Sledgehammer, también activo en política. Ella también trabaja en un restaurante mejicano y escribe poesía. Mientras tanto, Dexter se convierte en presentador de un programa nocturno de la televisión dedicado a las bandas de rock y a las chicas que bailan. Él vive una vida rápida que termina también en un rápido divorcio.
"Estas dos personas deberían decirse adiós", comenta la actriz, "pero todas estas cosas de la vida les ocurren y ellos nunca cortan con su conexión. Están juntos por lo bueno y por lo malo. Eso es una relación".
En resumen, la película es invariablemente lacrimógena. "Los momentos emocionales te pegan tan fuerte porque estás muy metido con estos personajes", comenta la actriz. "Te rompe el corazón porque cada vez que creés que están a punto de reunirse, algo les pasa".
A lo largo del envejecimiento de su personaje durante dos décadas, la actriz se convierte en una muñeca de papel, su aspecto cambia para reflejar no solamente las variaciones de la edad sino también las modas que se modifican con los años.
"Esa es la parte divertida: ropas, pelo corto y distintos maquillajes", comenta. "Vemos a esta chica mientras crece".
Como desafío aún mayor, la película le exigió a Hathaway, quien es orgullosamente de Nueva Jersey, aprender el acento de Yorkshire. "Fue un poco tensionante aprender este acento", admite. "Está siempre presente esa cosa constante de que no estás segura si podés quitártelo de arriba y tenés miedo de que todo el mundo note un mal acento".
"Como actriz tengo días en que mi vida se siente como estar en el mejor parque de diversiones posible", comenta. "También he perfeccionado ciertas habilidades a lo largo de esta carrera, como correr mientras uso tacos altos, cosa que hice mucho en El Diablo viste a la moda".
Pero lo que más quiere en su carrera, agrega, es la diversidad.
"Me encanta encontrar papeles que sean completamente distintos de lo que hice antes", comenta. "Creo que la mejor parte de este trabajo es estar dispuesto a ir de un mundo a otro". Como muchos actores, afirma que no evalúa las perspectivas comerciales a la hora de elegir papeles, sino que se enfoca en la gente con la que va a trabajar. "No puedes ir solamente por lo que te parece que tendrá atractivo masivo", comenta, "porque te vas a caer y dar con el rostro en el piso. También me encanta hacer pequeñas películas independientes. He participado de varias de las que imaginaba que solo iban a tener una pequeña audiencia de nicho, pero que a la larga todos me preguntan por ellas".
Su película anterior fue De amor y otras adicciones, en la que ella y Jake Gyllenhaal pasaron buena parta del tiempo desnudos, cosa que no siempre fue discretamente filmado. De hecho, ella estaba medio desnuda en el afiche.
"Lo hice porque tenía una marca sobre mi hombro que decía `Los diarios de la princesa`. Mi escena de desnudo fue eliminada de esa película. He intentado ponerme al día con el tiempo perdido".
Ella y James Franco fueron anfitriones de la última entrega de los Oscar. El trabajo de Franco fue destrozado por la prensa, mientras que Hathaway fue mayormente perdonada. "Fue una oportunidad única en la vida", cuenta, "conocí gente genial y usé ropa fabulosa. Para mí fue ganancia pura".
Cuando la vida recuerda canciones románticas
Especialista en los romances de la gran pantalla, Hathaway ha salido con perfil muy bajo durante varios años con el actor Adam Shulman.
"Creo que el amor lo es todo", dice. "La mayoría de la gente quiere amor y ese viaje es bastante empedrado hasta que uno lo encuentra. Creo que el amor es una exploración y siempre una aventura".
"Es una sensación increíblemente intoxicante", continúa. "Sentís ese impulso inicial y entonces, a medida que dedicás más tiempo, se profundiza y se convierte en algo totalmente distinto. Se convierte en todas esas cosas épicas de las que el mundo está hecho. O al menos esa ha sido mi experiencia".
Pero su experiencia no ha sido enteramente positiva. Hathaway tuvo una ruptura altamente promocionada en 2008 al separarse del financista Raffaello Follieri poco antes de que él fuese arrestado por haber estafado a unos inversores. "El amor es también una de las mejores cosas de estar vivo; y una de las peores partes de estar vivo se da cuando eso no funciona bien", cuenta. "Aprendí que el amor implica trabajo duro y da miedo, pero que totalmente vale la pena".
Una de las razones por las que sigue aceptando papeles como los que hizo en Los diarios de la princesa (2001), Ella está encantada (2002), Becoming Jane (2007), De amor y otras adicciones (2010) y Día de los enamorados (2010) es que reconoce ser invariablemente romántica. "Sé que suena tonto pero me encanta cuando una película te recuerda tus canciones románticas favoritas. Y es maravilloso cuando la vida te las recuerda también".
Vocación de chica actriz que la llevó al estrellato
Anne Hathaway (nacida en 1982) creció en Millburn Township, Nueva Jersey, como hija de la actriz Kathleen McCauley y del abogado Gerard Hathaway. Desde siempre su sueño fue actuar, ha confesado en diversas entrevistas. Eso la llevó a debutar en televisión como niña en un comercial para las inmobiliarias Better Homes and Gardens (Mejores Casas y Jardines). Años más tarde y luego de haberse graduado en la Universidad de Nueva York, logró su gran oportunidad al se contratada para la serie de televisión Get Real (que fuera emitida entre los años 1999 y 2002).
Pero su gran irrupción ante el público masivo, de todos modos, llegó cuando le tocó interpretar en el cine a una chica común y corriente que descubre que es parte de la realeza. Esto fue con el estreno internacional de la película Los diarios de la princesa, del año 2001. El sorpresivo éxito que tuvo esta película en todo el mundo la catapultó a una carrera repleta de éxitos en el mundo del cine, como lo fueron el drama ganador del Oscar Secreto en la montaña (Ang Lee, 2005), la comedia El Diablo viste a la moda (2006), Superagente F86 (2008), Guerra de novias (2009) y Alicia en el país de las maravillas (Tim Burton, 2010). Ahora es considerada una estrella de cine y ella misma admite que pasa por un gran momento, sin ninguna clase de melodramática autoconmiseración de estrella a la vista.