Rescate del gran Georges Méliès

Más o menos un siglo antes que el público se asombrara con los Transformers en 3D, con el bullet time de Matrix o con el ataque a la Estrella de la Muerte en Star Wars, un director francés demostró que el cine podía ser una forma increíble de hacer viajar al espectador a mundos imaginarios. Era Georges Méliès, un hombre de teatro que se fascinó con el cine y, en líneas generales se puede decir que fue el mago más imaginativo de este arte.

Que su rescate ante el público masivo sea desde una película en 3D parece la mejor idea que se ha puesto en pantalla en los últimos cinco años, por lo menos.

Hugo no es exactamente sobre Méliès, aunque apunta a él. Se trata del niño del título que hereda un autómata de su padre y que busca las claves que le dejó mientras que comienza a trabajar para un vendedor, que es Méliès retirado y deprimido. Tal vez todo lo que tiene que ver con la peripecia de Hugo resulte un tanto aburrido, ya que está contado a través de anécdotas menores, escenas de suspenso igualmente pequeñas y gags humorísticos discretos, por llamarles de algún modo. Por cierto que es una aventura más bien para una generación como la de Scorsese, que se crió con las películas de Douglas Fairbanks y Errol Flynn y leyendo Robin Hood, Mark Twain y Stevenson. Pero está hecha con encanto y compromiso, lo que se ve en cada oportunidad que la trama se inclina hacia Méliès. Y para el público actual, no hay mejor forma de descubrirlo que de esta manera.

Hugo

ficha

EEUU. 2012. Título original: The invention of Hugo Cabret. Guión: John Logan. Música: Howard Shore. Fotografía: Robert Richardson. Intérpretes: Asa Butterfield, Chloe Moretz, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen.

atención a...

Las escenas donde se recrea el detrás de cámaras de las películas de Méliès, con Ben Kingsley totalmente metido en su personaje, filmadas con la energía que el gran director francés merece.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar