ATENAS | AFP
En vísperas del inicio en Bruselas de la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) que se realizará hoy, Grecia anunció la existencia de consenso político interno para amainar a sus acreedores. El primer ministro Lucas Papademos recalcó ayer la "total convergencia" con sus aliados políticos griegos sobre el plan de austeridad necesario para que la UE y el FMI acepten rescatar de nuevo a la sobreendeudada Grecia. Papademos calificó de "difíciles" las negociaciones emprendidas con la UE y el FMI para concretar el segundo plan de rescate al país. Este apoyo de sus aliados griegos, "nos permite negociar en las mejores condiciones" posibles, estimó el primer ministro.
Papademos se reunió ayer con los jefes de los partidos que apoyan su gobierno, el ex primer ministro socialista (Pasok) Giorgos Papandreou, el conservador Antonis Samaras, líder de la Nueva Democracia, y el dirigente de extrema derecha (Laos) Giorgos Karatzaferis procurando armonizar las posiciones para facilitar un acuerdo con los acreedores. Las negociaciones "no son fáciles", ya que se pide a Grecia "nuevos compromisos y condiciones". De fracasar las tratativas, Atenas "se enfrentará con el espectro de la quiebra", afirmó Papademos.
"Estamos combatiendo para garantizar a nuestro país su lugar en Europa y en la zona euro", puntualizó. "Unidos, podemos lograrlo", concluyó.
La reunión de Papademos con sus aliados gubernamentales, procuraba darle forma a la promesa de apoyar las grandes líneas de la nuevas medidas de austeridad y liberalización económicas impuestas por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI para brindar a Grecia los 130.000 millones de euros de préstamos prometidos.
El gobierno griego también está negociando una quita de al menos 100.000 millones de euros de la deuda en manos de sus acreedores privados, que suman unos 206.000 millones de euros de una deuda total que supera los 350.000 millones (160% de su PIB).