Atenuar los aumentos salariales, reducir la inflación, mantener el acceso a los mercados frente al proteccionismo, promover la bancarización de más personas, mejora la calificación de los trabajadores y continuar con el impulso a proyectos de infraestructura son, para el banco Santander, los principales desafíos que enfrentará la economía uruguaya este año, donde campea la incertidumbre sobre la crisis europea.
"Uruguay -al igual que la mayoría de los países de la región- cuenta con armas para resistir razonablemente los embates externos", dijo a El País la encargada de la Asesoría Económica de Santander Uruguay, Marcela Bensión.
Entre esas armas, resaltó "una fortalecida red social (por los mayores ingresos y niveles de ocupación de los hogares), reservas internacionales más abultadas que en el pasado y líneas de crédito contingente con organismos multilaterales que conforman un importante colchón de liquidez frente a eventuales restricciones financieras globales". A eso se suma que "el régimen cambiario flotante que exhibe el país desde el año 2002, permite una gradual absorción de los shocks, suavizando así los impactos negativos que provengan desde el exterior", afirmó.
Aún así "Uruguay no cuenta con demasiado margen para implementar medidas contracíclicas, en un contexto de elevada inflación y deterioro del resultado fiscal primario en los últimos años", agregó.
A su juicio, uno de los principales retos a enfrentar es "atenuar los aumentos salariales a un ritmo más acorde con la productividad laboral" lo que es "crucial" ante un "contexto global menos favorable que podría extenderse más allá de lo previsto". También es clave "reducir la inflación", "mantener el acceso a mercados" ante "el creciente proteccionismo comercial que se está procesando a nivel regional como consecuencia de la desaceleración mundial y el avance del gigante chino" y "promover el proyecto de bancarización" lo que "beneficiaría al Estado, las empresas, las familias y las instituciones financieras" por la vía de "una mayor eficiencia operativa, ampliación de las economías de escala y las ventajas propias que presentan las transacciones electrónicas frente a las físicas", sostuvo Bensión.
Otro aspecto que deberá enfrentar la economía uruguaya, agregó, es el de contar con "mano de obra calificada" para que "las empresas puedan atender sus planes de expansión". Para ello, "será preciso fortalecer los programas de capacitación e inserción laboral, evitando al mismo tiempo que los programas de asistencia social se conviertan en un desincentivo al trabajo. En el más largo plazo, es imperativo que se promuevan mejoras a nivel educativo, a efectos de incrementar los niveles de competitividad a través de una mayor productividad e innovación", indicó la economista.
Por último se debe "continuar impulsando los proyectos de infraestructura a efectos de asegurar al sector productivo recursos clave como el energético, entre otros", indicó.
PIB crecerÁ 4,5% y dólar valdrá $ 20
El Santander prevé que la economía uruguaya crecerá 4,5% este año, "un ritmo menor al registrado en los últimos años como consecuencia de condiciones externas no tan favorables y de limitaciones propias de una economía que se encuentra cercana a su nivel potencial", dijo a El País Marcela Bensión de la Asesoría Económica del banco. Además proyecta que la inflación sea de 7% en 2012 y el dólar cierre a $ 20 a fin de año.