ROMA | ANSA
La viuda del famosísimo tenor italiano Luciano Pavarotti, Nicoletta Mantovani, se lanza a la producción cinematográfica con la película E la chiamano estate, que dirige Paolo Franchi y cuyo estreno está previsto para fines de 2012.
La comedia, que cuenta una historia de amor insólita y atormentada, está protagonizada por Isabella Ferrari, Luca Argentero, Filippo Nigro y el francés Jean-Marc Barr, actor fetiche del danés Lars von Trier.
Nicoletta Mantovani, heredera de todos los bienes del cantante, se había ocupado en vida de Pavarotti de organizarle giras y conciertos. Según se estimó en su momento, su fortuna podría estar en torno a los 280 millones de dólares.
Mantovani fue la asistente de Pavarotti hasta que en 1990 se vinculó afectivamente a él. Por ella, el tenor abandonó a Adua Veroni, su primera esposa, con quien había estado casado durante 35 años y tenía tres hijas (Lorenza, Cristina y Giuliana).
De la relación con Mantovani se supo recién en 1996, cuando el tenor y su secretaria fueron sorprendidos besuqueándose en la playa. Dos años después, nació Alice, la hija de la pareja. En 2003 se casaron, y cuando una chica de 33 años contrae matrimonio con un multimillonario de 68 años, despierta los comentarios insidiosos.
Cuatro años más tarde, luego de luchar contra un cáncer de páncreas diagnosticado a mediados de 2006, Luciano murió, pero antes dejó un testamento polémico.
Ahora todo aquello parece bastante lejano, y Mantovani ya está en otra etapa de su vida, en la que como se había propuesto, se abocará a desarrollar y apoyar diversas formas artísticas, entre ellas la cinematografía. Es por eso que ahora está como productora de este filme que cuenta con varias figuras de primer nivel y que seguramente dará mucho que hablar.