Denuncian saqueos de tumbas históricas

JORGE ABBONDANZA

El robo de tesoros contenidos en tumbas históricas, ya era notorio hace cien años por la cantidad de sepulcros faraónicos que los arqueólogos encontraban saqueados en el Valle de los Reyes. Pero los operativos macabros no terminaron allí, porque durante décadas también se han profanado las necrópolis etruscas de Italia central, un despojo cometido por organizaciones mafiosas que luego colocan las reliquias en el mercado negro de objetos artísticos, donde abundan los revendedores y los coleccionistas. El beneficio económico que dejan esos robos es multimillonario, y la policía no siempre termina ganando sus batallas contra esa depredación.

Pero hay novedades en el tema, porque el periódico inglés The Guardian informa sobre casos similares en tumbas antiguas de China. Para tener idea de la magnitud de ese negocio clandestino (que ha prosperado desde que la economía china se abrió al mundo), debe saberse que hay 100.000 personas trabajando en él, y para medir el daño que los ladrones provocan con sus excavaciones, conviene enterarse de que operan con ayuda de explosivos y de palas mecánicas, destruyendo buena parte de la riqueza contenida en los enterramientos, algunos de los cuales se remontan al año 1.100 antes de Cristo, en tumbas de la dinastía Zhou.

Una vez obtenido el tesoro, los grupos delictivos lo sacan de China a través de Hong Kong o Macao, a menudo hacia Taiwan, desde donde es despachado hacia países como Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña o Alemania, en busca de coleccionistas con más dinero que escrúpulos. En 2011, las autoridades chinas lograron recuperar -luego de cuatro años de pesquisa- un sarcófago de 27 toneladas extraído de una tumba de la dinastía Tang, que se había vendido a un norteamericano en un millón de dólares. Pero la búsqueda no siempre tiene esa misma suerte. El gasto de la policía china para proteger las reliquias del pasado, subió de 120 millones de dólares en 2006 a 1.500 millones en 2011.

Los robos sin embargo continúan, con ayuda de funcionarios que aceptan sobornos y del poderío de las organizaciones de saqueadores, que disponen de equipos con anteojos de visión nocturna, detectores de metales y tanques de oxígeno. El año pasado, la policía investigó 451 casos de tumbas violadas y vaciadas, junto a otros 387 casos vinculados al comercio con ese patrimonio. En el primer semestre de ese año, fueron desbaratadas 71 bandas de ladrones especializados, se detuvo a 787 sospechosos y se recuperaron 2.366 piezas. Un arqueólogo de la provincia de Shanxi dijo que si no se toman medidas inmediatas para defender los lugares y sus objetos, dentro de diez años no quedará nada.

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