PUNTA DEL ESTE | Los une el grave instrumento de cuatro cuerdas, que casi siempre acompaña y rara vez es la estrella. El bajo está asociado a personalidades, justamente, poco protagónicas. Marca el ritmo, el tiempo de la música, lo que hace que en un conjunto o en una orquesta el rol y la rutina de este instrumento sea rigurosa y poco vistosa.
Pero no es el caso de ellos: ayer el uruguayo Daniel Maza abrió el ciclo de bajistas en el club de jazz Medio y Medio de Portezuelo.
Esta noche se presenta el argentino Mariano Otero, mañana el brasileño Arismar do Espirito Santo y el domingo otro uruguayo, Francisco Fattoruso.
Más allá de géneros y estilos, los vincula la pasión por ese instrumento -tanto el bajo como el contrabajo- de voz discreta y sutil.
Mariano Otero (hoy, a la hora 22.30, entradas $ 500) es uno de los jazzistas más respetados de Argentina y hombre de la casa: tiene incluso un disco "en vivo en Medio y Medio" junto a su quinteto. En 2011, a sus 35 años, editó su séptimo álbum: Rojo.
Para mañana llega desde Brasil, Arismar do Espirito Santo, un multinstrumentista que también aporrea el piano y la batería -su instrumento original- y rasga la guitarra con destaque -entre los mejores de Brasil.
Cerrará el ciclo el uruguayo Francisco Fattoruso, bajista de nacimiento que ha pasado por numerosos géneros, desde el hard rock al gospel. Domingo a las 22, entradas $ 400.