Empresa naviera culpa al capitán; siguen buscando sobrevivientes

Naufragio en Italia. La ruta programada fue modificada por el capitán, sostuvo la firma "Costa Cruceros" Hay seis muertos y 16 desaparecidos Tripulantes no esperaron orden para actuar | w Ante los hechos, la tripulación no obedeció al capitán

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ISLA DEL GIGLIO | AP Y AFP

El capitán del crucero que encalló frente a la Toscana se desvió de su trayecto programado, un "error humano`` que determinó la suerte del buque, informó la empresa italiana propietaria de la nave. En tanto, una sexta víctima mortal fue hallada ayer.

La afirmación del presidente y director general de "Costa Cruceros", Pier Luigi Foschi, intensifica la presión sobre el capitán, que está encarcelado desde el domingo luego que la fiscalía lo acusara de homicidio culposo y de abandonar el barco.

El crucero "Costa Concordia", que se hundió a 150 metros de la isla italiana de Giglio, fue abandonado por Francesco Schettino antes de que los pasajeros estuvieran a salvo, lo que sería violatorio del código de navegación.

Foschi agregó que su compañía, que es propiedad de la línea de cruceros más grande del mundo, Carnival Corp., asistirá legalmente al capitán Schettino, pero agregó que la empresa se desasociaba del comportamiento de este.

El ejecutivo dijo en una conferencia de prensa que los barcos de Costa tienen sus rutas programadas y que suenan alarmas cuando se desvían.

"Esta ruta fue programada correctamente``, afirmó. "El hecho de que se desvió de su trayecto se debe solamente a una maniobra del comandante que no fue aprobada ni autorizada``.

Schettino insiste en que no abandonó el barco prematuramente. Dijo a la televisión Mediaset que hizo todo lo posible para salvar vidas. "Fuimos los últimos en abandonar el barco``, afirmó.

"No habla de suicidio, pero atraviesa un momento muy delicado y necesita atención particular", comentó un funcionario de la cárcel de Grosseto, donde se encuentra el capitán.

Si bien el comandante de la nave figura como el principal responsable de la tragedia, el comisario de a bordo resulta el "héroe", al haber sido rescatado 36 horas después a bordo del crucero con una pierna rota tras haber ayudado a decenas de pasajeros a salvarse. "Cumplí con mi deber", respondió desde la camilla.

Costa Crociere reconoció que el naufragio afectará en lo inmediato a la compañía, que registró ayer una baja del 16,4% en la Bolsa de Londres.

Seis. El cadáver de un pasajero fue encontrado ayer entre los restos del crucero de lujo "Costa Concordia", aumentando a seis el número de muertos confirmados por el desastre.

El vocero de los Bomberos, Luca Cari, informó que la víctima era un hombre y fue encontrado en un corredor en la parte del barco que todavía está en la superficie. Agregó que este vestía el chaleco salvavidas color naranja de los pasajeros.

Los otros fallecidos son cuatro turistas, dos franceses, un italiano y un español, Guillermo Gaul, así como un peruano de la tripulación, Tomás Alberto Costilla Mendoza, de 49 años, quien murió por ahogamiento.

El número de desaparecidos creció a 16 porque dos sicilianas, originalmente enlistadas entre los evacuados, no han contactado a sus familiares.

Inclemencia. Los submarinistas italianos reanudaron ayer en la tarde la búsqueda de los aún desaparecidos por el naufragio, mientras las autoridades temen un desastre ecológico.

Los equipos de rescate tuvieron que interrumpir tres horas la carrera contra el reloj debido al mal tiempo, pero no pierden la esperanza de hallar personas con vida.

Mientras se analizan las consecuencias del naufragio, siguen llegando testimonios de los sobrevivientes, como el de la jueza argentina María Inés Lona, quien se salvó nadando 60 metros hasta un peñasco de la isla de Giglio. Esta responsabilizó al capitán del crucero del choque contra un escollo.

Ambiente. Las autoridades italianas temen también un desastre ecológico y consideran que la nave, con 2.380 toneladas de combustible a bordo, es una especie de "bomba" en uno de los entornos más delicados del Mediterráneo.

El ministro italiano de Medio Ambiente, Corrado Clini, pidió una "intervención urgente" para evitar que se derrame el combustible que tenía la embarcación en el momento del desastre.

"Toda la zona corre alto peligro", subrayó el ministro, tras recordar que el archipiélago de Toscana es una de las zonas más protegidas de Italia. Esta fue declarada desde 1996 parque marino y es conocida por ser un santuario de ballenas.

El mal tiempo puede complicar la recuperación del carburante, aunque por el momento no se ha vertido, si bien ayer aparecieron las primeras manchas de una película aceitosa alrededor de la nave, sin que se haya podido determinar si se trata de combustible.

Un equipo de expertos de la empresa holandesa Smit&Salvage y de la compañía estadounidense Titan Salvage llegó a la isla para estudiar soluciones y dispuso la instalación de paneles o filtros para hacer frente a una eventual marea negra.

El ministro Clini y numerosos defensores del medio ambiente han propuesto que se prohíba el paso de esos barcos mastodónticos por zonas delicadas, entre ellas el gran canal de Venecia y el archipiélago toscano.

Ante la tragedia, la Organización Marítima Internacional anuló el lanzamiento previsto de una serie de actos para conmemorar el centenario del naufragio del "Titanic" en abril.

La tragedia de este crucero, que se hundió en las aguas del Océano Atlántico tras chocar contra un iceberg, dejó a casi 1.500 personas muertas y 750 sobrevivientes. En abril se cumplen 100 años del hecho.

Hubo un "motín" para salir del barco

Livorno | A bordo del crucero "Costa Concordia", naufragado el viernes frente a la Isla del Giglio, hubo una suerte de "motín" por parte de la tripulación.

Según las investigaciones de la prefectura naval del puerto de Livorno (en la región Toscana), el "motín" tuvo lugar un cuarto de hora antes de la comunicación oficial de evacuar la nave por parte del comandante, Francesco Schettino.

En diferentes puntos del Concordia miembros de la tripulación decidieron comenzar la evacuación inmediatamente después que el barco empezó a inclinarse y tras el corto circuito que dejó sin luz a la nave.

Ese fue el momento -indicaron las fuentes- en el que muchos miembros de la tripulación comprendieron que no se podía esperar más tiempo.

Muchos de ellos comenzaron por lo tanto a preparar el descenso hacia el mar de los botes de rescate.

Estas operaciones comenzaron a las 22:45 locales, mientras que la orden de dejar la nave dada por el comandante Schettino tuvo lugar a las 22.58.

Ahora 115 mil toneladas de acero descansan en el mar, a pocos metros de la costa de la isla italiana del Giglio, en espera de algún método para reflotar al "Costa Concordia".

Expertos de la empresa Smit Salvage de Rotterdam, Holanda, y sus socios de la genovesa Cambiaso Risso están encargados de estudiar cómo realizar la compleja maniobra.

El operativo ya fue considerado "ciclópeo, nunca efectuado hasta ahora en este tipo de naves".

"Lo primero será vaciar las 17 cisternas que están a popa. Para ello se necesitarán semanas", dijo Iguera y agregó que "ya partieron de Holanda 6 camiones cargados con materiales para efectuar esa parte del trabajo", dijo Max Iguera, al frente de la sección remolque, salvataje y reparación del grupo genovés.

El combustible que está en el interior tendrá que "calentarse ya que es muy denso y así no se puede bombear", según estimó la misma fuente. ANSA

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