MATÍAS CASTRO
Tiene casi 50 y casi tres décadas de carrera. Además ostenta 56 premios, fue nominado cuatro veces al Oscar de las que ganó uno. Ahora coincide con dos filmes en cartelera y compite con sí mismo en los Globo de Oro. ¿Lo hará en los Oscar?
"Clooney da una de sus mejores actuaciones en esta película", decía el popular crítico Roger Ebert con respecto a su trabajo en Los descendientes, y continuaba: "¿Cuál es la escénica que el director Alexander Payne ve en él? Creo que se trata de su inteligencia. Algunos actores pueden no ser lo suficientemente astutos para sonar convincentes; el actor equivocado en este papel no podrá convencernos de que entiende las cuestiones en las que está metido. Clooney se me aparece directamente como la clase de actor que lo logra. Lo vemos pensar, compartimos sus pensamientos y, al final de la película, todos llegamos juntos a sus conclusiones".
Más entusiasta aún, el también popular e influyente Peter Travers, de la Rolling Stone, comentó que Payne y sus colibretistas le dieron a Clooney el contexto suficiente como para realizar "la más honesta y emocionalmente cruda interpretación de toda su carrera".
No sólo como actor recibió elogios, porque también los cosecha como director. "El guión (de Secretos de Estado) escrito por Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon, es ingenioso por su forma de mezclar las ambiciones personales y las políticas", decía Ebert, aunque agregaba que no cuenta nada particularmente nuevo al mostrar el ambiente político.
Clooney contó a un periodista del New York Times, que Secretos de Estado se origina, más que en una obra de teatro, en su propia historia y en lo que pensó luego de ver a su padre, el periodista televisivo Nick Clooney, perder su carrera al Congreso en 2004. Según dijo el actor, la experiencia dejó un mal sabor de boca en su padre y que tal vez se equivocó al intentar llegar al Congreso por una vía elevada en lugar de usar un camino más discreto como pudo haber hecho. En ese momento el actor se preguntó si él, estando en ese mismo lugar habría tomado decisiones más sencillas para llegar más lejos.
Junto al guionista Heslow (actor y libretista de Buenas noches y buena suerte, de Clooney) barajó la idea de usar estas experiencias para construir lo que llamaban una obra moral ambientada en Wall Street o en los ambientes bancarios. Mientras evaluaban ideas se acercaron a la obra de teatro de Beau Willimon, que se estrenó en Nueva York en 2003. El desarrollo del proyecto no fue sencillo, aunque contaba con Clooney como figura central, y terminó requiriendo la inversión de quince productores, entre los que está Leonardo DiCaprio (quien, además, esta noche competirá con Clooney como Mejor Actor Dramático).
A diferencia de lo que ha hecho Clooney, el director Alexander Payne se tomó siete años lejos del cine, tras su exitosa y premiada Entre copas. Ahora ambos rondan los cincuenta años y coinciden en Los descendientes. "Mirás cuántos años tenés por delante y comenzás a preguntarte cuántas películas tenés dentro", contó en una reciente entrevista con el New York Times. Para el realizador, Los descendientes es más que una película, es un mojón entre su dispersa obra previa (Elección, Entre copas, Las confesiones del Sr. Schmidt y un corto de París Je t´aime) y el envión que supuestamente vendrá de ahora en adelante.
En el caso de Clooney esto es más bien una incógnita, ya que no es un hombre que suela adelantar grandes detalles de sus proyectos. De hecho, lo único oficial es que el próximo film que estrenará es Gravity, una historia de ciencia ficción en 3D filmada por el mejicano Alfonso Cuarón, con Sandra Bullock como protagonista.
Pero por ahora, parece querer decir a su público ansioso por novedades de su trabajo, que lo que importa de verdad está en estas dos películas que compiten hoy en los Globos de Oro. Si la historia del terrateniente que quiere reencontrarse con sus hijas pesa hoy y en los Oscar más que la de la campaña política, o viceversa, está por verse. El público las podrá comparar en los cines en los próximos días.
Mientras tanto, cuando esta noche se realice la ceremonia de entrega de los Globo de Oro, Clooney quedará en una situación muy particular, casi hegemónica con estas dos películas. Los descendientes, que tuvo el pasado viernes un estreno discreto en tres salas de Montevideo, está nominada en cinco categorías: Mejor Director (Alexander Payne), Mejor Película Dramática, Mejor Actor Dramático (Clooney), Mejor Actriz Secundaria (Shailene Woodley) y Mejor Guión (Payne, Nat Faxon y Jim Rash).
Secretos de Estado, que se estrenará el viernes que viene (al mismo tiempo que Los descendientes ganará más salas y horarios), compite por cuatro Globo de Oro: Mejor Director (Clooney), Mejor Película, Mejor Actor Dramático (Ryan Gosling) y Mejor Guión (Clooney, Beau Willimon y Grant Heslov).
Estas dos películas estarán compitiendo esta noche en la categoría de Mejor Película Dramática no solamente entre sí sino contra producciones de prestigio como Hugo (Martin Scorsese), El juego de la fortuna (Bennett Miller), Caballo de guerra (Steven Spielberg) e Historias cruzadas (Tate Taylor). Curiosamente, Clooney competirá en el rubro de Mejor Actor Dramático con Ryan Gosling, protagonista de Secretos de Estado, que él dirigió.
Diferentes visiones para un mismo film
Según quienes la han visto, la versión en cine de Secretos de Estado (llamada originalmente Los idus de marzo, en alusión al día en que Julio César fue asesinado en medio de un complot) es un thriller ambientado en las elecciones presidenciales primarias en Ohio. Todos los actores principales son demócratas, y, según esos mismos críticos, son tan progresistas como Clooney. Con todo, en esta historia no hay héroes ya que se le da un gran peso a los acuerdos y compromisos siniestros que mueven la política y que están por detrás de lo que los votantes perciben como ideales puros. Clooney, de hecho, adelantó al New York Times que su película no aporta respuestas. "Dejamos que el público decida", dijo con respecto a la interpretación de su película. Según el actor, el público se ha visto dividido en cuanto a las reacciones luego de ver el film, pero con todo la mayoría encuentra al menos una parte de la historia con la que identificarse. Entre parte del público femenino también hubo distintas interpretaciones sobre un punto relativo al aborto en el film.
Tres pasos hacia la notoriedad
E.R. Sala de urgencias
primeras nominaciones
Aunque actuaba desde comienzos de los años ochenta, esta serie creada por Michael Crichton fue la que popularizó a Clooney en todo el mundo. Por su papel fue nominado como Mejor Actor de Drama Televisivo desde 1996 a 1998, aunque nunca ganó.
¿Dónde estás hermano?
primer premio
La película de los hermanos Joel y Ethan Coen, en la que se recreaba de forma libre La Odisea, le dio a Clooney su primer Globo de Oro como actor de comedia (rubro en el que no volvió a competir). Clooney mostró aquí un registro que no repitió demasiado como actor.
Buenas noches y...
como director
En el año 2006 los Globo de Oro y la crítica señalaron el trabajo debut de Clooney como director en "Buenas noches y buena suerte", un film que tenía mucho que ver con la historia de su padre. Fue nominado incluso como guionista pero no ganó.