La reacción de la oposición a la firma del histórico convenio entre la Intendencia de Montevideo y el sindicato de los municipales (Adeom) no se hizo esperar.
Ediles de los partidos Nacional y Colorado fustigaron el preacuerdo y lo tildaron de pacto político entre dirigentes del Partido Comunista, al que pertenecen tanto el presidente y el secretario de Adeom, Emiliano Planells y Camilo Clavijo, respectivamente, como la intendenta capitalina, Ana Olivera.
En una extensa nota, titulada "Cóctel explosivo de impredecibles consecuencias", el edil colorado Mario Barbato critica el convenio entre las partes y sostiene: "Este preacuerdo de convenio suena más a otra componenda de exclusiva conveniencia bilateral (IM – Adeom), a cuenta y costo de todos los montevideanos".
A juicio de Barbato, las partes firmantes "se necesitan mutuamente para retroalimentarse en sus respectivas posiciones de poder, satisfacer sus intereses propios, y perpetuar un modelo de relacionamiento donde siempre terminan convertidos en `aliados´, que se esfuerzan por incidir en la opinión pública con el mito de la exitosa gestión frenteamplista de los últimos 20 años".
Esta visión es compartida por el edil nacionalista Juan Curbelo, quien calificó el convenio como un "manotón de ahogado para intentar mitigar la muy dañada imagen que tiene el Frente Amplio y la intendenta de Montevideo".
"Esto tiene mucho más una connotación político-partidario que la defensa de intereses legítimos de los trabajadores", aseveró Curbelo, quien agregó que como contrapartida a los beneficios del convenio "Adeom limitaría sus medidas de lucha en el tema de la limpieza, por ejemplo, que todos conocemos es el talón de Aquiles de esta administración"
En ese sentido, sostuvo que se trató de un "pacto entre el Partido Comunista en contra de los ciudadanos de Montevideo, que en definitiva son quienes van a tener que pagar este acuerdo que sale no menos de US$ 17 millones y que no redunda ni en mejores servicios ni en mejor funcionamiento municipal".
En la misma línea de pensamiento, Barbato afirmó que la firma de este preacuerdo "tendrá a los contribuyentes de rehenes de una gestión donde no se vislumbra con claridad el principio jerárquico de autoridad".
Para el edil colorado, el convenio intenta corregir inequidades entre los trabajadores a partir de "una ruinosa y errática política salarial".