Artigas | Freddy Fernández
Los "peludos" de Artigas podrían invadir campos del Instituto Nacional de Colonización (INC) en el transcurso de la primera quincena de enero, reveló a El País Luis Baldomir, uno de los cañeros que tiene fuerte ascendencia sobre los trabajadores rurales, pese a que no integra la dirección de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA). El trabajador rural lamentó que "tanto este gobierno, como el anterior de Tabaré Vázquez, favorecieron a las multinacionales y profundizaron la extranjerización de la tierra".
Baldomir sostuvo que pese a las promesas realizadas por el actual gobierno, "siguen pendientes de resolución una serie de asuntos", entre ellos, la adjudicación de tierras "a quienes queremos trabajar y producir".
En ese sentido, destacó que el año pasado, cuando ocuparon propiedades, no ingresaron en campos del Instituto, "cosa que sí vamos a hacer este año", advirtió.
Baldomir adelantó que la próxima semana los trabajadores rurales empezarán a organizarse. "Y a partir de ahí, tomaremos las decisiones que correspondan", dijo.
Pese a las intenciones de movilizarse junto a otro grupo de cañeros, Baldomir marcó distancia del gremio.
"Tengo buena relación con los compañeros que lo dirigen, pero, también, grandes discrepancias", dijo.
Sin cuestionar la legitimidad de UTAA, el dirigente independiente sostuvo que solo un tercio de los trabajadores está afiliado al sindicato.
Además, recordó que "el año pasado le pedimos al presidente del INC que, por escrito, fijara plazos para entrega de tierras, cosa que no hizo".
A raíz de ello es que ahora están evaluando ocupar los terrenos de Colonización.
A mediados de junio del año pasado, el sindicato de cañeros decidió ocupar la planta de ALUR en Bella Unión tras no haber avances en las negociaciones salariales con los productores de caña de azúcar y el sindicato de cañeros.
En ese entonces se atrasó el inicio de la zafra por la falta de acuerdos.
En abril del año pasado también hubo otra ocupación de los cañeros, cuando más de 25 familias ingresaron en unas 470 hectáreas pertenecientes a un particular. Reclamaron que se les permita plantar caña de azúcar bajo el histórico argumento de que "la tierra es del que la trabaja".