CARLOS REYES
El viernes próximo se estrena "Hasta la vista Baby", comedia de Franklin Rodríguez protagonizada por Cristina Morán. Con ese título Espacio Teatro abre una temporada que tendrá varios espectáculos que darán que hablar.
Es un día de calor, con cortes parciales de luz y de agua, y sin cajeros automáticos, y Luz (Morán) invita a sus amigas del alma, para cumplir con la última voluntad de su desaparecido esposo: esparcir sus cenizas. Pero el destino quiso que un descuidista se deslice en la casa y tome a las tres mujeres de rehenes. Como un calco de la realidad, esta ficción ("demasiado parecida a la realidad", agrega Rodríguez) instala en escena el tema del plebiscito para bajar la edad de los menores infractores, y lo hace en clave de comedia.
"Sin alejarme de lo que mejor sé hacer, estructuré una obra que empieza como una comedia de situaciones, coloquial, reconocible y al final se pone oscura, tenuemente sarcástica con una sociedad que esconde más de lo que muestra. Tres mujeres grandes, que aparentemente tienen todo, se ven empujadas al extremo de tener que resolver sobre la vida de alguien, y es ahí donde aparece lo peor de cada una", explicó a El País Rodríguez, quien escribió y dirige el espectáculo.
"Las tres mujeres son distintas desde su nacimiento artístico: Morán es un despilfarro de energía, una fuente inagotable de ideas y locuras. Carmen Morán es de la Emad y por tanto su trabajo se realiza con profesionalidad y entrega. Y María Filippi es una exalumna devenida en amiga, socia, cómplice de mis locuras artísticas, y por ello la conozco mucho", agrega el director.
"A cada una le pedí entrega, asimilar que el texto está paralelo a la realidad cotidiana y por ende la gente que va a verlos sabe de qué se trata. Si la obra es un copamiento, la sensibilidad en la calle está a flor de piel con ese tema y hay que tener cuidado… no ofender a nadie. Tratar de actuar como actuaría el ser común… el de la platea. Actuar y no actuar… hacer de verdad la verdad".
El dramaturgo y director comenta los cambios que se han ido dando en su obra. "Hasta La gotera y La vaca, los temas rondaban sobre la pareja, el modo de operar de las futuras generaciones en el amor y el sexo. Siempre pensé que esos eran los motores iniciales de los dramas. Una pareja es hiperfeliz. Se casa y comienza a tener problemas: se pone violenta, y de pronto se convierte en una tirantez espantosa que termina con un crimen de violencia doméstica. Desde allí empecé a trabajar con otros temas: en La vaca, sobre un hecho más gauchesco, con personajes típicos que hablaban sobre equilibrar la riqueza un poco más. En La gotera, la invasión chiquita pero desmedida del espacio del otro, la persona que te va sometiendo y dictaminando tu comportamiento".
"Y Hasta la vista Baby tiene un tema social como punto embrionario que la hace disfrutable y a la vez inquietante. Siento que tratar este tema tan delicado es un desafío… porque está en la piel de la gente, el poder de decidir qué hacer con estos chicos que roban, copan, etc… Sin ser moralistas, ojo, sólo plantear el tema y que cada uno sepa qué hacer. Y si a eso le metés humor, ¡tenés tremenda ensalada!", remata.