PAYSANDÚ | SANDRA KANOVICH
Demoras de tres horas y filas de vehículos de varios kilómetros volvieron a registrarse ayer en el puente internacional General Artigas, por el masivo ingreso de turistas argentinos. Cerca del mediodía el conteo rondaba los 500 autos, casi el doble del tránsito habitual en una jornada completa.
Aunque el tránsito fue constante e intenso, no se registraron inconvenientes. El pico fue al mediodía, cuando la cola se extendió cinco kilómetros. La situación exigió la implementación de un operativo, por lo que se habilitaron cinco carriles de ingreso. Desde la cabecera argentina se permitía el pasaje de tandas de 15 vehículos, explicaron fuentes de Gendarmería.
Bajo un fuerte sol y padeciendo las altas temperaturas, los turistas aguardaron entre dos y tres horas su turno. En algunos casos impacientes, en otros aliviados porque el año pasado "fue mucho peor, estuvimos como cinco horas", comentó a El País un joven porteño.
"Esto no se puede creer, año tras año y siempre lo mismo", dijo una señora que había descendido del auto para ingresar a las oficinas y aprovechar "al menos un poquito de sombra". "No podía más, por suerte ya estamos de este lado y queda poco, la misma historia año tras año", agregó.
Más enojada, una señora que viaja habitualmente a Europa y esta vez vino a Uruguay dijo: "No puedo entender, hace tres horas que estamos esperando, hablan de Mercosur y después pasan estas cosas, en Europa se pasa de un país a otro sin hacer ningún trámite".
A partir de hoy, y por tres días, el sindicato de aduaneros argentinos hará paros de 15 a 18 horas en todos los puestos fronterizos.