Los seis jóvenes que estaban detenidos por agredir a funcionarios policiales durante una reyerta ocurrida en la madrugada del sábado en el parque Rivera de Bella Unión (Artigas) recuperaron su libertad.
Es una costumbre que los jóvenes se instalen en ese lugar durante las noches, con equipos de sonido muy potentes en los autos para improvisar una pista de baile. Este fin de semana, en virtud de que el municipio está pavimentando el lugar, los vehículos se ubicaron frente a viviendas. Ante el nivel de escándalo y descontrol los propietarios solicitaron apoyo policial.
Al llegar, los uniformados fueron atacados con botellas y piedras. La Policía enfrentó el desorden y debió recurrir al gas pimienta y a los bastones de madera para controlar a la multitud que los agredía.
Después del enfrentamiento decenas de personas se trasladaron a la comisaría e intentaron ingresar al edificio policial con la intención, se presume, de liberar a los jóvenes detenidos.
El comisario de Bella Unión, Peter Viana, criticó la actitud de algunos padres que se acercaron hasta la seccional para culpar a la Policía por lo ocurrido. "Esos padres desconocen lo que hace su hijo, menor de edad, a las cuatro de la mañana en un lugar pública", dijo a El País y se preguntó si prefieren ser avisados de que "su hijo está detenido o si le dieron tal paliza que se encuentra internado grave".
Por otro lado, respecto al desfile de Carnaval que se desarrollará los próximos dos fines de semanas siguientes, Viana dijo que se reforzará la presencia policial para evitar nuevos inconvenientes.
BELLA UNIÓN | FREDDY FERNÁNDEZ