Mientras el gobierno y la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) analizan medidas para evitar asaltos a las estaciones de servicio, las rapiñas no cesan a este tipo de comercio.
Ayer, en cinco minutos, tres estaciones fueron víctimas de rapiñas a mano armada.
Los tres asaltos ocurrieron en barrios continuos, Paso Molino y Belvedere, por lo que la Policía no descarta que se trate de la misma banda de delincuentes.
El primero de los atracos fue a la estación ubicada en Carlos María Ramírez y Julián Laguna. La Policía recibió la denuncia a las 19.59 horas. Dos individuos que se desplazaban en una moto y con casco amenazaron al pistero con un arma de fuego y le exigieron el dinero. Tras lograr el objetivo, fugaron.
La segunda denuncia fue radicada tan sólo un minuto más tarde y esta vez la víctima fue la estación de San Quintín y Santa Lucía. Otra vez, dos sujetos con armas de fuego amenazaron al pistero y fugaron con el dinero de la recaudación.
Cuatro minutos más tarde, la misma imagen volvió a repetirse, pero esta vez en la estación de Ángel Salvo y Uruguayana, donde amenazaron al encargado.
Según el parte policial, en el único asalto que se pudo determinar que los delincuentes circulaban en moto fue en el primero.
En tanto, tras la reunión del jueves con representantes del gobierno, el presidente de Unvenu, Daniel Añon, dijo a El País que "la idea es en poco tiempo incentivar formas de pago electrónica", como manera de que se maneje menos dinero en efectivo por el pago de servicios en las estaciones.