Ocho homicidios en los primeros cuatro días del año han convertido el comienzo de 2012 en el más violento que recuerdan las estadísticas. Tres muertes en Montevideo y una en Salto elevaron ayer la trágica cifra.
La media de homicidios en Uruguay, que oscila entre los 205 y 226 por año, según las últimas cifras oficiales, tuvo un quiebre al inicio de 2012, cuando se llevan registrados ochos homicidios en los primeros cuatro días.
Desde homicidios por violencia doméstica hasta ajuste de cuentas, pasando por riñas en ferias y discusiones familiares, el espectro de motivos fue amplio e inusual. A ellos cabe agregarle las rapiñas que provocaron heridas de arma y la sucesión de asaltos y robos en los balnearios para obtener el panorama más preocupante del que se tiene noticia en el comienzo de un año.
Cuatro víctimas fatales duplicaron, solo ayer, el número de muertes violentas en los primeros cinco días de 2010.
El hecho más dramático ocurrió en una feria vecinal de Malvín Norte.
En horas de la mañana, dos feriantes, padre e hijo, fueron ultimados a tiros cuando se disponían a armar un puesto de venta de ropa en una zona donde no se otorgan permisos municipales.
Una familia integrada por cuatro personas se dispuso a instalar su lugar de venta en la feria de Andrés Crovetto y Emilio Ravignani, cuando pocos minutos después llegó una pareja, que también vendía ropa, y que tenía su puesto establecido desde antes, según testimonios de otros feriantes.
Allí se inició una discusión, en la que Ramón Abel Cesario, de 52 años, y Alan Emanuel Cesario, de 20, increparon a los recién llegados que reclamaban su "derecho adquirido".
Según manifestó Jorge Montero, feriante del lugar, "primero empezaron a discutir, pero la discusión subió de tono hasta que se agarraron a las piñas".
Montero dijo que luego "los tres hombres se fueron para atrás de unos arbustos, y se escucharon tres tiros".
El agresor dijo que allí se vio acorralado por ambos hombres, por lo que extrajo un arma y efectuó un disparo al suelo, y al ver que los dos hombres seguían amenazándolo, disparó contra ambos.
Ramón Abel Cesario y su hijo Alan fallecieron pocos minutos después a consecuencia de las heridas sufridas tras los disparos.
Mabel Quinteros, otra feriante del lugar, manifestó a El País, que la situación pudo haberse evitado.
"Esto no puede pasar. No se puede matar a dos personas por un pedazo de calle para vender en la feria. Acá había lugar para todos", manifestó indignada.
El agresor, fue identificado como R.C.C., de 46 años, quien carece de antecedentes.
La Policía le incautó un arma calibre 38 que, según dijo, la había comprado sin habilitación "para defenderse", ya que había sido víctima de varios asaltos.
Ayer, en horas de la tarde declaró ante la Justicia y quedó detenido.
El doble homicidio ocurrió el mismo día de otros dos hechos violentos que costaron la vida a dos personas, y al día siguiente del asesinato de Washington Risotto (ver aparte).
Ruben Orrico, dirigente de la Asociación de Feriantes del Uruguay, dijo que muchas ferias "son tierra de nadie" por falta de inspectores y aseguró que "se terminó el compañerismo que había hace años".
El enfrentamiento mortal entre feriantes puso de manifiesto los problemas que se suscitan frecuentemente entre comerciantes irregulares.
violencia familiar. Una discusión entre una pareja que convivía en una casa del Cordón terminó con la muerte de un hombre de 34 años: un caso de violencia doméstica en el que el hombre fue la víctima. La mujer tomó una cuchilla de la cocina y apuñaló en el tórax a su pareja, Andrés Prigüe, quien falleció en el lugar. La mujer fue detenida.
En Salto, una discusión entre dos hermanos en una vivienda del populoso barrio El Cerro terminó con una muerte cuando el menor de ellos decidió poner fin al pleito con una puñalada en el corazón de su hermano.
El hecho se desencadenó en una finca donde vivían, en piezas separadas, la víctima, Alberto Villavicencio (62), y su hermano Andrés (52). Las desavenencias entre estos dos hermanos comenzaron en la madrugada, mientras ambos bebían.
La cifra
85 Fueron los homicidios consumados en el primer semestre de 2011, según Interior.
Violencia, estrés y cambios policiales
Según Robert Parrado, licenciado en Seguridad Pública, el violento inicio de este año se da por "un combo de situaciones".
"Las fechas post fiesta influyen negativamente, ya que se da un factor de estrés adicional en las personas", sostuvo Parrado.
"A esto hay que agregarle que algunas personas están insertas en determinados circuitos delictivos y esto hace que ese estrés se canalice de una manera inadecuada", manifestó.
Otras de las situaciones que favorecen este trágico inicio de año según Parrado, es que la violencia "viene paulatinamente" en aumento. "Hay una suerte de deterioro al valor que se le da a la integridad física, sobre todo por parte de los delincuentes", comentó.
"Estamos hablando de muertes que se dan por una suma muy importante de dinero o por un puesto en la feria", dijo.
A estos elementos, Parrado le suma el momento de transición que está viviendo la Policía por estos días, refiriéndose a la reestructura que se está poniendo en marcha en las distintas Jefaturas.
"Toda esta situación, agarra a la Policía en un período de transición, en un momento de cambios profundos", sostuvo.
También indicó que estos hechos facilitan un proceso de "naturalización de la violencia".
"Uno ve en las noticias un homicidio acá, otro allá, pero cuando uno agarra las cifras y ve que en cuatro días hubo ocho homicidios, los números dan escalofríos", concluyó.