RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Un trágico siniestro vial ocurrido hace apenas unas horas dejó al descubierto las graves carencias por las que atraviesa el destacamento de Policía Caminera.
La unidad policial debe atender en esta jurisdicción un extenso territorio que comienza en el límite con el departamento de Cerro Largo (180 kilómetros al Este), se extiende hacia Artigas unos 80 kilómetros al Oeste, y hacia el Sur, hasta Tacuarembó, a unos 80 kilómetros. A ello se le agregan los 8 kilómetros de ruta hacia el aeropuerto de Rivera, así como las rutas internas 6, 28, 29, y 44.
Al iniciarse el plan de Verano Seguro cuatro de los efectivos del destacamento fueron trasladados hacia el Este. Por esta razón en este momento el departamento sólo cuenta con una unidad integrada por cinco efectivos de Caminera.
Estas limitaciones quedaron en evidencia el jueves pasado, cuando a pocos metros de la unidad policial se registró un trágico accidente en el que perdió la vida un hombre de 64 años. Una ciudadana argentina que conducía el vehículo involucrado recuperó la libertad luego de ser indagada por la Justicia. No obstante, más allá de los detalles relativos al propio hecho, la intervención de Policía Caminera se debió a circunstancias fortuitas.
Un efectivo de Caminera que tenía el día libre y se disponía a encender el fuego para el asado de fin de año, tuvo que uniformarse de apuro y correr hasta el lugar el siniestro.
Pero los problemas no terminan allí. El jefe del destacamento deberá cumplir una verdadera maratón en el turno de fin de año. Tomará la guardia a las 8 de la mañana de hoy y saldrá a la misma hora pero del próximo lunes 2.
Hace poco más de un año el anterior jefe del destacamento de Policía Caminera elevó un informe a sus superiores haciendo una serie de solicitudes. Entre ellas que se pidiera al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) una señalización más adecuada de la ruta donde ocurrió el trágico siniestro. El oficial fundamentaba su solicitud en la presencia de una empresa de camiones de carga, una tabacalera, así como el aumento de viviendas en esa zona, lo que constituía un incremento del riesgo. Asimismo, apuntaba la escasa visibilidad de la ruta y varias curvas.