El príncipe Felipe de Edimburgo pasó una "buena noche" del domingo al lunes en el hospital donde fue operado del corazón en la víspera de Navidad, y no ve el momento de regresar a su casa, dijo un portavoz del palacio de Buckingham.
La operación para desbloquear una arteria coronaria del príncipe consorte, de 90 años cumplidos en junio pasado, se realizó en el Papworth Hospital de Cambridge y fue considerada exitosa.
En general los pacientes que sufren esa intervención son dados de alta el mismo día de la intervención, pero el príncipe permanece en observación desde hace tres días, a causa de su edad, pero el Palacio de Buckingham dijo desconocer la fecha en la que se dará de alta a Felipe.
"El duque se encuentra de buen ánimo y permanecerá en observación un periodo corto en el hospital", señaló el palacio.
Esta fue la primera Navidad en más de 50 años que Felipe y su esposa, la reina Isabel II, pasan la Navidad separados.
El domingo, el príncipe Guillermo y su hermano, el príncipe Enrique, llegaron en coches separados al Hospital Papworth desde Sandringham, la hacienda extensa de la reina en la que se reúne la familia real para celebrar la Navidad.
Las hijas del príncipe Andrés, Beatriz y Eugenia, también vinieron al hospital, junto con los hijos de la princesa Ana, Zara y Pedro.
La visita de los nietos reales duró 45 minutos y tuvo lugar después de que fuera transmitido a nivel nacional el mensaje de Navidad de a la reina Isabel, que había sido grabado de antemano. La familia real presencia unida el discurso de la reina por televisión.
(Agencias).