La posibilidad de tener una mirada desde afuera, el interés de que los docentes se comprometan más con el liceo o superar la aislación del interior del país, son algunos de los motivos por los cuales centros educativos se anotaron al Pro-Mejora.
En total se anotaron a participar del Pro-Mejora unos 30 centros educativos, entre los cuales hay escuelas, liceos y escuelas técnicas en igual cantidad. De los diez liceos que se postularon, ninguno es de Montevideo, lo cual fue interpretado por el sindicato capitalino como un triunfo. El departamento donde hubo mayor aceptación fue Colonia, donde se anotaron dos liceos y una escuela de UTU.
Pero más allá de los 20 centros que serán seleccionados para participar del Pro-Mejora el año que viene, los técnicos del plan están convencidos que será un "virus positivo" que contagiará a muchos.
El liceo de Guichón, a 90 kilómetros de Paysandú, nunca recibió la visita de inspectores, según contó el subdirector Nelson Causa. Esta aislación es uno de los aspectos que buscan revertir los docentes y la dirección del liceo a través de su participación en el proyecto Pro-Mejora, que prevé la visita de orientadores, apoyo técnico y un seguimiento de los proyectos de mejora educativa.
Otro de los motivos es aumentar el compromiso de los docentes y evitar las faltas. Este año, el ausentismo de los docentes suplentes (que llegaron a tener un 29% de inasistencias), provocó que muchas veces los alumnos no tuvieran clase, después de que para llegar al liceo muchos deben recorrer varios kilómetros.
El liceo de Guichón, que atiende a 400 alumnos, reúne varias características particulares ya que está edificado en un área urbana pero opera en varios aspectos como rural. Ubicado en Paysandú y muy cercano a Río Negro, cubre un área de 60 kilómetros y atiende a una población estudiantil heterogénea, de ambos departamentos.
Para la directora Marta Lira Suárez, uno de los componentes más interesantes del proyecto es que exige el compromiso de todos los docentes. La directora señaló que la idea de participar del Pro-Mejora "partió del propio cuerpo docente" y que la amplia mayoría estuvo de acuerdo en participar del plan.
En el liceo de La Coronilla, en Rocha, la totalidad del cuerpo docente y la dirección se postularon a participar del Pro-Mejora buscando "mejorar los resultados pedagógicos, la gestión y el relacionamiento con la comunidad", según manifestó un docente.
Los puntos más atractivos del proyecto para este liceo son la posibilidad de contar con apoyo técnico para mejorar los resultados, la autoevaluación "que permitirá medir paso a paso lo que se está haciendo", así como la mirada externa del liceo, que permitirá tener "una visión más objetiva", comentó el docente.
Además, el cuerpo docente apuesta a ser "el responsable directo de lo que suceda", según comentó el profesor.
El integrante del equipo técnico del Pro-Mejora, Pablo Cayota, consideró que el proyecto fue "convocante" para los centros educativos, "en un escenario insólito y absolutamente desproporcionado".
"En el caso de Secundaria, la convocatoria se hizo con un Consejo expresándose en contra. Si bien luego revirtieron esa posición, hasta el vencimiento del plazo de inscripción las autoridades se expresaban públicamente en contra", recordó Cayota. Además, el sindicato expresó su rechazo y hubo "acciones de presión en Montevideo, absolutamente desmedidas y con un estilo patoteril, e incluso desgremializaciones en el caso de Estela Alem", indicó Cayota. Alem fue expulsada de ADES Montevideo por ser parte del equipo técnico del Pro-Mejora.
"Hay que estar en la cultura de los liceos para darse cuenta del valor que tienen las presentaciones al proyecto que hubo", indicó Cayota, quien destacó la "valentía profesional" de esos cuerpos docentes.
Virus. Luego del acuerdo entre la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza (CSEU) y el Codicen, que zanjó el conflicto con los sindicatos, el Pro-Mejora sigue avanzando.
Unas 150 personas participaron el miércoles pasado de una jornada de trabajo sobre el Pro-Mejora, entre ellos, los directores de los centros educativos que se anotaron para participar del plan.
La conferencista invitada, la experta argentina Inés Aguerrondo, comentó que "los cambios en los sistemas educativos en América Latina se producen como un virus, con procesos de contaminación progresiva de una célula a la otra", según comentó Cayota.
"Desde el principio decíamos que este proyecto es como la canción de Zitarrosa, que es desde el pie, desde el centro educativo", señaló Cayota.
"Esperamos que como un verdadero virus positivo, se vaya expandiendo progresivamente desde los lugares donde realmente hay ganas de hacer cosas", agregó.
El docente indicó que tiene "esperanza" de que "se acerquen" todos los centros que manifestaron su interés de participar pero que finalmente no se anotaron. "El Pro-Mejora va a contagiar una manera nueva de hacer las cosas", afirmó.
Violencia y maltrato en UTU
Los problemas de convivencia, como la violencia dentro de la institución y los malos tratos, fueron los más mencionados por las diez escuelas de UTU que se anotaron a participar del Pro-Mejora, según contó el orientador del proyecto para UTU, Francisco Ribarroya. En Montevideo se anotó para participar la escuela técnica de Malvín Norte, pero como recién cambió de directora se evaluará si el nuevo jerarca está dispuesto a participar.
Cómo funcionará el Pro-Mejora
El Programa para el Fortalecimiento de las Instituciones para la Mejora Educativa (Pro-Mejora) "busca generar márgenes de autonomía a los centros para la gestión de propuestas pedagógicas propias enmarcadas en los objetivos nacionales de política educativa", según el Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Desde septiembre y tras un llamado público se formó un grupo de técnicos y orientadores que acompañarán a los centros educativos que participen de la experiencia.
Los centros educativos pueden participar solo si, además de la dirección, un núcleo importante del cuerpo docente está de acuerdo en ser parte del proyecto de mejora.
Apoyados por una pareja de orientadores, cada institución deberá elaborar un diagnóstico y autoevaluación para identificar sus potencialidades y sus dificultades.
A partir del diagnóstico cada centro de enseñanza elaborará un plan estratégico de mejora, donde se establezcan objetivos con plazos a tres años.
Para formular los objetivos los centros tendrán el apoyo técnico de los expertos y orientadores, que asistirán en la parte instrumental.
El plan estratégico deberá ser monitoreado, para identificar posibles errores de la puesta en práctica del plan de mejora, y que se puedan corregir sobre la marcha.
Además del monitoreo interno, las instituciones que participen del Pro-Mejora serán evaluadas de forma externa por el equipo técnico.