BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA
Sergio Schoklender, exapoderado de Madres de Plaza de Mayo, afirmó que la organización se financió con asaltos y sostuvo que planificó el secuestro del exalmirante Emilio Massera.
En una entrevista realizada por el periodista argentino Martín Caparrós y publicada en su blog, Schoklender dijo que durante los años del gobierno de Carlos Menem en Argentina (1989-1999) almacenó armas y pensó en realizar entrenamiento militar con las FARC colombianas o los zapatistas mexicanos para una eventual "lucha armada", aunque lo consideró "un delirio". Por otro lado, denunció extendidas prácticas de corrupción en el Estado argentino.
Schoklender aseguró que Hebe de Bonafini, dirigente histórica de Madres de Plaza de Mayo, conocía sus métodos de financiamiento, pero en cambio la desvinculó de la idea de secuestrar a Massera.
El abogado y psicólogo, que estuvo preso entre 1981 y 1995 por asesinar a sus padres, recibió a Caparrós en la casa de su exesposa, donde vive actualmente, ya que todos sus bienes fueron embargados debido al juicio por enriquecimiento ilícito y lavado de fondos que se le entabló en 2011 por su actuación como apoderado de Madres de Plaza de Mayo.
En referencia al método para financiar esta organización, Schoklender afirmó: "Salíamos a recaudar como en los viejos tiempos. (...) Y, choreo (robo). En negocios, en supermercados más bien. Tratábamos de que fuesen lugares que representaran más la concentración oligárquica, no la farmacia de la esquina. (...) Hebe lo dijo una vez en la Plaza, hace unos meses, cuando estaban los trabajadores que le reclamaban los sueldos, les dijo vayan a reclamarle a Shocklender que se robó todo. Después a la semana siguiente, cuando volvieron a reclamar, les dijo: yo no voy a salir a robar como Shocklender para pagarles el sueldo. (...) Dijo yo no voy a salir a robar como Schoklender para pagarles el sueldo. Está bastante claro".
MASSERA. Schoklender también confesó que llegó a planificar el secuestro del excomandante de la Armada durante la dictadura, el exalmirante Massera, luego que fuera indultado por Carlos Menem.
Sin embargo, se congratuló que posteriormente fuera nuevamente enjuiciado por decisión del expresidente Néstor Kirchner.
"En 1999, 2000, teníamos todo preparado para ir a secuestrar a Massera: le habíamos hecho inteligencia, sabíamos cómo se movía, por dónde, teníamos todo preparado. Mi fantasía era hacer algo muy parecido a lo que después fue esa película, El secreto de sus ojos, ¿no? Lo agarrábamos y se perdía, nunca más. Yo quería que el enemigo recibiera el mensaje de lo que significaba la desaparición, que supiera cuál era la sensación de estar desaparecido, que nadie sepa si alguien está o no está, si vive, si está muerto. Decirles esto es lo que hicieron. Y encima a Massera, que era tan emblemático. Pero ahí Hebe se opuso, y al final se demostró que tenía razón, la historia le dio la razón", dijo.
"Después las leyes de impunidad se derogaron, un montón de milicos están presos y procesados. Pero en esos años era impensable que eso sucediera en la Argentina. Y ese viraje fue gracias a Néstor (Kirchner). Visto desde ahora me pregunto si, en el caso de que algunos de estos grupos delirantes, incluso el nuestro, que no pasó de ser un embrión, hubieran llegado a hacer algo, si eso no habría debilitado la posibilidad de un cambio institucional tan profundo como el que hubo", dijo.
Aseguró además que durante el gobierno de Menem almacenó armas y planificó "mandar compañeros a formarse con las FARC en Colombia, con los zapatistas en Chiapas, y que después esos compañeros pudieran venir con alguna formación y comenzar un trabajo, digamos, foquista en algún lugar".
"En la universidad guardábamos de todo. Armas de todo tipo, pistolas, ametralladoras, granadas, plástico, lo que pidas. Visto ahora es un delirio; visto en plena época del menemismo era la única salida lógica: había que generar una resistencia. Ubicate en pleno menemismo, con toda la impunidad que tenían", añadió.
CORRUPCIÓN. Schoklender se refirió asimismo a la corrupción estatal: "Es una mentira que el Estado haga licitaciones. Toda esta cuestión de las licitaciones, concursos de precios, de calidad y de tiempo es una enorme mentira", aseguró.
"Los contratos están asignados antes de que salga el pliego, y el pliego se arma de acuerdo al convenio que se haga con alguna empresa o pool de empresas constructoras amigas, donde entre el 15% y el 25% de ese valor automáticamente tiene que ir como retorno para financiar la política. Porque la gran ficción es cómo se financia el Estado. Esto no es privativo en la Argentina, esto sucede en el mundo; tal vez acá se puso más en evidencia", agregó.
Del parricidio al juicio por estafa
BUENOS AIREs | El abogado y psicólogo Sergio Mauricio Schoklender, a quien el periodista Martín Caparrós definió en su entrevista como "uno de los personajes más y menos conocidos de Argentina", se hizo notorio por haber sido condenado, junto a su hermano Pablo, por el asesinato de sus padres en 1981, un crimen rodeado por sórdidas circunstancias.
Estuvo preso desde ese año hasta 1995 y durante su reclusión se recibió de abogado y psicólogo, y se especializó además en informática. Al mismo tiempo, se convirtió en líder de los presos de la cárcel de Devoto e inició una estrecha relación con Hebe de Bonafini, dirigente de Madres de Plaza de mayo.
Cuando salió de prisión, Schoklender comenzó a trabajar para esta organización, de la cual llegó a ser apoderado legal.
En 2011, a raíz de denuncias de la diputada de la Coalición Cívica, Elsa Quiroz, Schoklender comenzó a ser investigado judicialmente por supuestas irregularidades en compras inmobiliarias y supuesto enriquecimiento ilícito con el dinero público destinado a un proyecto de viviendas de las Madres. Según las denuncias, con esos fondos, Schoklender adquirió viviendas y bienes de lujo, como yates y autos deportivos.
La organización se transformó luego en parte querellante, pues se consideró estafada por su exapoderado.