MIAMI | AFP
La disparada de precios de las propiedades en Brasil y el aumento de casi 40% del real contra el dólar desde 2009 detonaron una verdadera fiebre en los brasileños por comprar condominios de lujo en Miami.
Al sector financiero de Miami, Brickell, ya algunos lo apodan "Brickellcinho" por el portugués que resuena en las áreas comunes de condominios, que todavía se pueden encontrar en menos de 300.000 dólares.
Pero los brasileños de hoy compran en efectivo también aquellos apartamentos en Sunny Isles, Bal Harbour y Hollywood, el famoso corredor de las playas del sur de Florida, donde una propiedad tiene una base mínima de un millón de dólares. "Miami tiene una nueva fascinación con los brasileños, pero creo que esta tendencia empezó hace dos años", dijo Geane Brito, corredora inmobiliaria de Chariff Realty Group.
Brito, encargada de atender a compradores brasileños, señala que gracias "a la fortaleza del real, no sólo están comprando apartamentos de forma masiva. ¡Compran todo!", dijo la experta en bienes raíces.
Entre enero y junio, además, los brasileños gastaron 61% que el año pasado.
"En Brasil no hay nada tan completo, con tantos servicios para los propietarios y sobre todo con esta seguridad", explicaron Ariel y Neide Lenharo, un matrimonio de retirados de San Pablo que hicieron fortuna en el rubro de implantes odontológicos.
Solo en Miami, el 80% de las propiedades se venden a clientes del exterior que buscan su vivienda de veraneo y de ellos al menos 40% son brasileños, según las casas de bienes raíces más importantes del condado de Miami Dade. Antes del boom del real vivían 300.000 brasileños en Florida.
"Los canadienses son nuestros mejores clientes, pero en los últimos años nos hemos beneficiado de la mejoría de las condiciones económicas en Sudamérica y América Central", dijo Greg Freedman, socio de BH3, el nuevo propietario y constructor de Trump Hollywood.