Con el objetivo de festejar los casi dos años que transcurrieron desde la edición de "El vendaval", su último disco, la banda de rock La Saga se presenta en un lugar infrecuente el sábado a las 21 horas: la Cancha de Bochas del Parque Rodó.
"Para los músicos es raro encontrar el modo de pararnos de tal modo que esta disposición escénica tenga sentido, pero técnicamente estaremos más móviles. Es un festejo humano ante todo, porque fueron dos años de crecimiento. Estamos empezando a despedir un disco que nos deparó grandes logros", dice Nicolás Bagattini, quien dejó la pediatría para dedicarse exclusivamente a la música. La banda que con constancia ha venido trabajando en esta década, buscó un lugar alternativo para poder montar un escenario polivalente de cincuenta metros cuadrados. Años atrás había tocado en ese mismo predio, pero fue algo más humilde, al mediodía de un domingo.
Esta vez el motivo es el festejo y para ello también invitaron a Mint Parker, proyecto de la roquera Laura Romero.
La Saga ha venido trabajando con constancia y se ha hecho un lugar en el panorama local y en el extranjero. Uno de sus pasos más importantes en el exterior fue su incursión en el mercado argentino, donde canales como Much Music y MTV difundieron los videoclips de Once y Color, dos de sus temas más populares. En esta carrera de proyección, afirmación y perfeccionamiento, el grupo reconoce que sus dos grandes respaldos han sido los de bandas como No Te Va Gustar y La Vela Puerca.
"Estamos muy agradecidos de modos diferentes. Con el `Enano` (Sebastián Teysera, de La Vela) por sus charlas nocturnas y las discusiones sobre canciones y aprendí mucho con él… Fueron nuestros anfitriones en Córdoba, que es una ciudad muy importante. Se prendió fuego con la banda", contaba Bagattini.
El disco El vendaval fue editado a principios de 2010 y ha sido presentado numerosas veces. Hicieron cuatro conciertos en La Trastienda, marca que no cualquier banda consigue, y además una gira por Argentina que les dio la posibilidad de hacerse conocer ante un público nuevo. A su vez, cuentan, esto les dio la posibilidad de aprender y ganar experiencia sobre los escenarios más variados, incluso en un boliche de reggaeton.
Por esto El vendaval es para ellos un álbum especial de su discografía: el que les permitió cruzar el charco y crecer musicalmente y en público. "Cuando salís te formás en otras cosas que acá adentro no te das cuenta" agregó el músico, quien también destacó que en todos los destinos que tocaron se sintieron muy bien recibidos.
El primer disco de la banda fue editado en el año 2003. Tuvieron una primera etapa de mucha aceptación y buena recepción. Incluso llegaron a la marca del Disco de Oro, aunque se movieron de forma independiente. El trayecto tuvo sus momentos difíciles y otros más fáciles. Pero cuando les llegó el turno de armar El vendaval lo hicieron con la clara idea de que sería el que les ayudaría a dar un paso importante. "A mí me parece que Uruguay tiene un trecho por delante en cuanto a aprendizaje. Los productos artísticos que se forman afuera son exitosos acá después, no solo por la repercusión sino porque aprenden que hay cosas que se hacen de otra manera. Acá falta formación es a fuerza de corazón y camiseta", redondea el músico.