FRAY BENTOS | RICARDO LAURENZ
Los feriados argentinos de ayer (Inmaculada Concepción de María) y de hoy (Feriado Puente Turístico), generaron un importante movimiento en el puente San Martín.
Los turistas no ocultaron a El País su molestia "Salimos a las cinco menos cuarto de Devoto, Capital, para ustedes son las 11 menos cuarto, acá estamos al sol, esperando que se agilice, yo como uruguaya me siento avergonzada".
La turista reclamó diciendo: "Se les viene la temporada encima muchachos! Muevan las piernas! Dejen el mate y corran! Tienen todo encima, tienen cómo hacer un peso en verano, no jodan, muévanse, hagan los baños que faltan acá".
La coterránea residente en Argentina también hizo referencia al presidente Mujica: "El Pepe en vez de ir a ponerse la chaquetita a Venezuela, que se ponga la camiseta uruguaya y se ponga a laburar, poner más gente acá, computadoras... No podemos seguir dándole bomba al primus", dijo.
Otro visitante de la vecina orilla aportó su punto de vista: "Una vez que uno llega al paso es bastante rápido pero hay mucha demora anterior. Todo el trámite nos llevó una hora y media".
Procedentes de Buenos Aires y con varias visitas previas, reconocieron que nunca habían tenido tanta demora.
Fuentes vinculadas a la Dirección de Migraciones de Fray Bentos aseguraron que las 16.00 de ayer, la cola de vehículos era de cuatro kilómetros sobre el puente San Martín, debiendo soportar horas de espera bajo el intenso calor. Hasta el momento habían ingresado al país unas nueve mil personas.
Desde Migraciones se reconoce que "cuando falta gente es muy complejo". La dependencia tiene siete funcionarios en el puente y se indicó que el promedio de atención es de tres minutos por vehículo.
La carencia de servicios higiénicos sigue siendo grave. Si bien la reforma de los baños comenzó, no estarán habilitados hasta el año próximo, y tampoco hay baños químicos que ayuden a solucionar el problema temporalmente.
A nivel local preocupa el retorno del contingente turístico el próximo domingo y se estima que se volverán a generar extensas colas, con el consecuente malhumor de los pasajeros.