PABLO MELGAR
Con insultos, golpes y amenazas, los radicales trabaron el acuerdo que los moderados de Banca Oficial de AEBU habían alcanzado con el gobierno. Desde hoy habrá paros hasta el 20 de diciembre que afectarán a todos los bancos del Estado.
Una alianza entre los radicales y los funcionarios recién ingresados a los bancos del Estado determinó que la asamblea de Banca Oficial de AEBU se opusiera al acuerdo alcanzado días atrás entre el gobierno y los sectores más oficialistas del sindicato bancario.
A partir de esta jornada comienza una oleada de paros en la banca oficial que no dejará afuera a ninguna repartición. Hoy y mañana jueves afectarán la división Finanzas del Banco República (BROU), entre las 15 y las 20 horas.
El viernes 9 se concentrarán frente al Banco Central (BCU) con paro de 17 a 20.30, lo que afectará el clearing de cheques de todo el sistema financiero.
A partir de las cero horas del sábado y hasta las 24.00 del domingo no se cargarán los cajeros automáticos en todo el litoral, desde Artigas a Colonia.
Las movilizaciones continuarán hasta el martes 20 cuando se reunirá el plenario de delegados de la Banca Oficial para resolver nuevas medidas.
El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo a El País que se retomará el diálogo para conocer la posición oficial de AEBU y hacer una contrapropuesta. "Esperamos que mientras haya diálogo no se adopten medidas, en particular en este mes del año", dijo Brenta.
Ayer la tensión y el calor hacían que el aire se tornara irrespirable en el Palacio Peñarol. A medida que el debate se caldeaba los asambleístas iban agotando las existencias de refrescos de la cantina. Cada alocución calentaba más los ánimos y la discusión se trasladaba desde los oradores a la platea.
El líder de la Lista 810 (radical), Alejandro Gómez, denunció que los sectores oficialistas "negociaron por atrás durante un año y pico" con el gobierno. "Dijeron que estaban capacitados para traer una fórmula porque decían ser serios y responsables y porque tenían amigos en el gobierno. Hoy hay alguno acá que forma parte del gobierno y ayudó a vender Pluna, tiene el rostro de estar entre los trabajadores. ¡Hay que echarlos a patadas!", gritó Gómez entre los aplausos del público.
"¡Echame vos, pelado cagón!", gritó Carlos Bouzas, expresidente de Pluna Ente Autónomo, jubilado de la banca privada y exdirigente de AEBU.
Bouzas se levantó de su silla rumbo al escenario donde estaba hablando Gómez.
Los encargados de seguridad se miraron entre ellos y saltaron de sus lugares para contener al exfuncionario del gobierno de Vázquez. Dos hombres de negro y un fotógrafo sacaron a Bouzas por una de las salidas laterales. Llovieron insultos de todo tipo, algunos militantes intentaron agredir al exbancario desde la tribuna. Otros insultaban a sus compañeros de asiento que intentaban aplacar los ánimos.
Desde la mesa que conducía la asamblea, el presidente del sector oficial de AEBU, Gonzalo Pérez, pedía calma a los presentes. "Callate violento. Sacá a los jubilados de la asamblea", le respondió una mujer parada en una silla. Pérez estuvo a los manotazos en el momento de ordenar la lista de oradores con integrantes de la lista 810 y fue separado por uno de los equipos de seguridad.
Tres equipos de seguridad trabajaron en la asamblea de los bancarios. Uno fue solicitado por el Consejo de Banca Oficial al Pit-Cnt; allí se presentaron varios funcionarios de la central y algunas decenas de voluntarios, en su mayoría del Partido Comunista (PCU).
Por otro lado, estaba gran parte de la seguridad del expresidente Tabaré Vázquez, que ningún sector admitió haber solicitado. En el Palacio Peñarol se comentó que esa seguridad fue pedida por dirigentes de Articulación, la corriente sindical moderada del Pit-Cnt.
Los radicales llegaron su propio grupo de choque, en este caso militantes de la Confederación de Funcionarios del Estado (COFE).
Afuera del Palacio Peñarol también hubo empujones e intercambio de golpes entre asambleístas.
El temor a un enfrentamiento con los radicales declinó la presencia de bancarios en la asamblea, según evaluó un dirigente de la Lista 17, identificada con el Partido Comunista.
El sector de Banca Oficial tiene unos 5.900 afiliados, de los que se presentaron a votaron 1.948, menos de la tercera parte.
Sin embargo, el dirigente de la Lista 98 (Articulación), Ricardo Ibarburu, mencionó que el número de participantes fue similar al de otras asambleas.
La Lista 810 propuso marchar hacia la Torre Ejecutiva para intentar hablar con el presidente José Mujica y entregarle la resolución de la asamblea.
Salieron desde el Palacio Peñarol y caminaron por la calle Magallanes hasta la avenida 18 de Julio. De allí enfilaron hacia Plaza Independencia. En el camino algunos sorprendidos transeúntes criticaron la movilización de los bancarios.
Los manifestantes no alcanzaban para cubrir media calzada de una cuadra de la principal avenida. Cuando llegaron a la Torre Ejecutiva cortaron la calle y pusieron nerviosos a los vigilantes de la sede del Poder Ejecutivo que se apresuraron a trancar la puerta de vidrio.
Un policía uniformado le hacía señas con la mano que no se podían ingresar. Alejandro Gómez intentó meter por debajo de la puerta una copia de la resolución de la asamblea, pero los guardias se lo impidieron.
Por detrás de los manifestantes llegó el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, escoltado por dos efectivos policiales munidos de cachiporras. "¡Ya se olvidaron que están en el gobierno por los trabajadores!", gritó un manifestante muy cerca de la cara de Breccia.
Sus compañeros pidieron silencio y tomó la palabra Gómez. "Queremos acercarle al presidente la resolución de la asamblea", le dijo a Breccia.
"Ya sabemos cuál fue el resultado, la resolución la hacen llegar a Presidencia en un sobre, no tienen por qué venir hasta acá; pueden manifestarse, nadie les dijo que no pueden hacerlo", les dijo Breccia. Y tomó la copia de la resolución y se retiró acompañado por los dos policías que lo custodiaban. La puerta permaneció cerrada.
Bronca. La desazón se podía leer en la cara de los dirigentes de las lista 98 (Articulación) y 17 (Partido Comunista y aliados). Hasta el lunes pasado habían negociado con el gobierno una salida al conflicto que lleva más de un año.
"Ahora vamos a informar al gobierno que la fórmula no fue aceptada por la asamblea. Acataremos la decisión de la asamblea y recorreremos ese camino", dijo a El País Ricardo Ibarburu, dirigente de la 98.
"Es difícil hacerse responsable de lo que se dice o se vota. Nosotros nos hacemos cargo de lo que llevamos a la asamblea. El peso lo tienen ahora los que optaron por otro camino", agregó Ibarburu. El dirigente bancario consignó que podrían reunirse hoy mismo con el gobierno. (Producción: Valeria Gil)
Radicales y jóvenes ganaron a los sectores más oficialistas
"Hoy se rompió el complot del Partido Comunista y Articulación para embaucar a los trabajadores en una de las pérdidas más importantes de los derechos de los bancarios. Por suerte la asamblea marcó el camino y defendió el camino de la dignidad", expresó a El País Alejandro Gómez, de la lista 810.
La diferencia entre los sectores fue la modificación de la escala salarial para los funcionarios más jóvenes. El gobierno decidió que a partir del año próximo no subirán un grado por año como lo venían haciendo hasta ahora. Permanecerán en el cargo durante 10 años en el mismo nivel, salvo que concursen.
Los jóvenes no aceptaron la fórmula propuesta y se unieron al sector más radical para trancar el acuerdo. La lista 575, conformada por recién ingresados a los bancos estatales y sin respaldo político, se plantó firme contra el acuerdo firmado por AEBU.
"La definición nuestra es en base a los hechos" y no a un planteo "ideológico", señaló Daniel Cuitiño a El País, líder de la lista 575 que tiene un 20% del caudal electoral de Banca Oficial.
A pesar de que el gobierno ya dio señales de que no está dispuesto a conceder nada más al sector Banca Oficial, la resolución de la asamblea reclama continuar negociando "para alcanzar un convenio colectivo que debe tener como piso las conquistas y derechos adquiridos".
En ese contexto se sumaron a la reivindicación de la ultractividad de los convenios colectivos, un concepto en el que se para el Pit-Cnt y los sindicatos del Estado. En ese sentido impulsarán medidas de carácter jurídico para enfrentar las definiciones del gobierno sobre el punto.
La resolución de la asamblea también incluye sumarse a los planteos de sindicatos del Estado, como COFE con respecto a "profundizar la denuncia ante la OIT, en conjunto con los restantes gremios del sector público y el Pit-Cnt".
"Queremos un convenio sin imposiciones como las que aplicaron en el Presupuesto, ni aceptaremos chantajes", dijo Gómez.
Dirigentes oficialistas temen que la respuesta del gobierno sea publicitar los beneficios ofrecidos a los bancarios que rechazó la asamblea.