ANDRÉS LÓPEZ REILLY
La mala imagen que los inspectores de tránsito de la IMM tienen en la sociedad ha llevado a que sean víctimas de distintas agresiones. La comuna reclama una mayor protección judicial a su personal, al que comenzó a educar en buenos modales.
Históricamente, el personal policial ha tenido una protección especial para hacer valer su autoridad en los operativos. Lo mismo pretende para sus funcionarios la Intendencia de Montevideo, que ha visto como en los últimos tiempos sus inspectores han sido víctimas de agresiones físicas y verbales.
"Nosotros tenemos que ser muy sinceros y quizás esta no sea la respuesta que espera la población: reconocemos que como en todas las actividades hay buenos y malos, pero no creo que todos los inspectores de tránsito sean malos. Producto de toda esa imagen pública que se ha generado, tuvimos dos agresiones los dos últimos sábados. Y sin embargo, no se toman las mismas medidas de sanción a los infractores que se toman con cualquier autoridad pública. Y se les procesa dándoles libertad con antecedentes", declaró a El País el director de Tránsito de la Intendencia, Hugo Bosca.
"Sin embargo, cuando un individuo tiene actitudes de este tipo con un policía, se lo procesa", se quejó el jerarca.
"Deberíamos analizar la existencia, como hay en muchos lados, de los Juzgados de Tránsito. Hay que saber que hay gente que anda alcoholizada, a la que se le retira la libreta y sigue manejando. Si se la vuelve a encontrar, lo que hacemos es pasarla al juez, pero por ahora no hemos tenido ningún tipo de respuesta", añadió Bosca.
Como diera cuenta El País, en la noche del sábado pasado una inspectora de tránsito de la Intendencia fue agredida por un motociclista.
La funcionaria se encontraba prestando servicio en Durazno y Barrios Amorín cuando observó que un conductor transitaba a contramano por la calle Durazno. La funcionaria municipal lo detuvo y el motociclista comenzó a discutir con ella, dándose a la fuga y embistiéndola en su escape.
Personal policial tomó conocimiento del hecho y rápidamente logró la detención del motociclista, de 29 años, que al llegar a la comisaría se desacató y rompió la ventana de un móvil policial, informó la Jefatura.
Como se recordará, en junio de este año la Justicia procesó con prisión a un feriante que le fracturó de un golpe el tabique a un inspector.
Pocos días antes, el 30 de mayo, otro funcionario del cuerpo inspectivo municipal, Eudilio De Marino, de 50 años, fue baleado en la clavícula mientras participaba en un operativo conjunto antipicadas.
Bosca recordó que los inspectores realizan un curso de 90 días al ingresar, e informó que "ahora estamos empezando con dos cursos que para nosotros son muy importantes: el abordaje al usuario y el conocimiento de nuestra legislación".
motos y peatones. Por otro lado, el director de Tránsito de la comuna dijo que se pretende retirar las chapas a aquellas motocicletas que circulen con el caño de escape libre.
Esto se debe, entre otras cosas, a que los depósitos municipales están atestados de motos retiradas de las calles y a que -frente a la realidad de la explosión en la venta de estos vehículos- tienen una capacidad limitada. "Nosotros hoy tenemos los sonómetros, con los que podemos medir los niveles de ruido. El tema es que no hay una legislación que establezca cuáles son las penas. Queremos que cuando alguien está sobre los niveles normales, se le retiren las chapas y se le dé un tiempo para que modifique la motocicleta, devolviéndole, las primeras veces, las chapas sin multarlo", indicó Bosca.
Por su parte, la intendenta Ana Olivera opinó que la educación también debe abarcar a los peatones. Y comentó: "El otro día le pegué un grito a una pareja que iba cruzando Bulevar Artigas con la roja y con un niño en un carrito".
Olivera dijo además que casi fue atropellada en dos oportunidades al intentar cruzar la cebra que se encuentra en el túnel del Palacio Municipal, sobre la calle San José.