RENZO ROSSELLO
El consumo abusivo de alcohol ha llegado a índices muy altos, sobre todo entre adolescentes. Ello es motivo de fuerte preocupación en el gobierno y la Junta de Drogas diseña una ofensiva junto a inspectores de INAU.
"Va a haber un fuerte programa de verano para abordar el tema del control del expendio de alcohol a menores", dijo a El País el secretario de la Junta Nacional de Drogas (JND), Julio Calzada. El organismo de la Presidencia viene elaborando un plan de acción con el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) enfocado en la venta de bebidas a menores en locales nocturnos. El programa, aseguró Calzada, "va a ser rápido". En poco más de una semana será anunciado.
Este aspecto del plan involucrará al cuerpo de inspectores de la División Espectáculos Públicos de INAU. Dado que el cuerpo tiene en este momento unos 20 funcionarios, el instituto buscará reforzarlo con más personal, la alternativa que se maneja es la de hacer un "llamado interno" entre los propios funcionarios del instituto para que, luego de un período de capacitación, pasen a cumplir funciones en esa división.
Por su parte la JND proveerá de recursos materiales a INAU; se estima posible que entregue vehículos para que los inspectores puedan desplazarse al interior del país, señalaron distintas fuentes consultadas.
Pero más allá de este plan con miras al verano, los altos índices de consumo de alcohol comienzan a ser motivo de fuerte preocupación incluso para las propias compañías alcoholeras. Durante una reunión que Calzada mantuvo con representantes de las empresas hace unos quince días, estos le manifestaron su preocupación e incluso le presentaron un nuevo código de ética dirigido a la publicidad de sus productos, código que está a consideración de la Cámara de Anunciantes y, entre otros aspectos, establece prohibición de utilizar modelos menores de 25 años en la promoción de bebidas alcohólicas.
"No me parece mal que lo hagan, pero nosotros apuntamos a aspectos de regulación. Entre este mercado dominado por las corporaciones económico industriales vinculadas al alcohol, yo tengo que ponerle un componente de Salud Pública y ése es el componente que es imprescindible", sostuvo Calzada cuando fue consultado sobre este extremo.
-¿Qué tipo de abordaje se está planteando la Junta con respecto al alcohol?
-Nosotros planteamos que hay cierto tipo de aspectos que hacen al bien público que es necesario que el Estado intervenga, y estoy hablando de abusos por ingesta, hablo de una serie de elementos que juegan y facilitan el uso y el abuso, que terminan con usos problemáticos. Entonces nosotros estamos apuntando a tener una mayor presencia del Estado en la regulación en estos puntos. ¿Dónde tenemos más usos problemáticos? Sobre todo entre los 13 y los 24 años, con diferencias, el alcohol es la droga de inicio de todas las sustancias que alteran la conciencia, los 12,8 años es promedio de la edad de inicio. Entonces las personas se inician con el alcohol, pasan al tabaco, después a la marihuana, y eso tira abajo ciertas falacias.
-Ya hay algunas experiencias de intervención del Estado en el tema, como por ejemplo en el tránsito, ¿en qué se está pensando concretamente?
-La ingeniería social es compleja. Ese aspecto positivo que mencionaba, la gente que se cuida de tomar si tiene que manejar, vuelve en taxis, en remises, alquila Combis, alquila ómnibus. Ahora, ha habido algunos aspectos complejos en relación a esto que terminan en episodios de abuso, porque bueno, como no voy a conducir tomo más. Como no podemos conducir, nos quedamos en una casa, llamamos al delivery y entonces es ad infinitum. Esa toma de conciencia de un problema derivó en la emergencia de una ingeniería social -yo los llevo, los traigo, los cuido-, entonces en algunos aspectos generaron un nuevo problema que es el consumo descontrolado. Si se introduce, por ejemplo, un sistema de horarios de control. Vamos a suponer: después de las once de la noche no se vende más alcohol para llevar, hay un horario pero se podría mejorar más, mejorar los niveles de control, podríamos bajarlo ese horario.
-¿Qué medidas se están manejando, más contralor, nueva legislación?
-Regular la venta no quiere decir prohibirla, ni hay un solo efector de esta cadena de ventas, nosotros tenemos un problema muy serio: hay muchos lugares que venden alcohol en relación a la población. Hay una relación de uno cada 120 habitantes, pero llegamos a casos extremos como algún departamento del país que tiene un puesto cada 35 habitantes, es decir que en algunos lugares del país hay más de un lugar por cuadra. Esto implica una disponibilidad de alcohol muy alta, debemos estar muy cerca del Guinness en algún lugar del país. Un nivel de trabajo es, progresivamente, ir disminuyendo la disponibilidad de lugares que venden. Que se puede hacer mediante distintos mecanismos, uno puede ser establecer determinados criterios para los locales que piden habilitación para vender este tipo de producto. Entonces se puede establecer una licencia o una patente, una habilitación, todos los locales que hoy tienen pueden seguir vendiendo pero se tienen que habilitar. Podemos acompañar esa habilitación con otras herramientas: si el habilitado vende a menores se le quita la patente.
-¿Qué mensaje se les dio a las empresas desde la Junta?
-Hemos sido muy claros, nosotros estamos apuntando al retraso de la edad de inicio y necesitamos salir de este nivel de 12,8 años de promedio. Ellos dicen, `bueno nosotros hemos avanzado, no hacemos publicidad con niños`. Cuando ha habido alguna pieza publicitaria que se ha ido un poco de ese perfil, asociando el consumo de cerveza a ciertos íconos como puede ser Papá Noel u otros, nosotros lo hemos hablado y ellos lo han modificado. Creemos que tenemos que avanzar todos por el camino de la sensatez. Muchos gerentes de las empresas tienen nietos e hijos que son adolescentes y ven que eso es un problema. Entonces dentro del mercado tenemos reglas, nosotros podemos poner reglas, como en el fútbol: no me podés dejar un jugador al lado del golero porque es offside. Ellos se han autorregulado y se han puesto reglas que están bien.
-¿Cree que la experiencia de las tabacaleras y la legislación uruguaya ha incidido en la actitud de las alcoholeras?
-Sí, puede ser, yo no tengo una visión maquiavélica de la sociedad. Creo que han cambiado porque evidentemente ha habido cambios en la sociedad. El gobierno no está en contra de las empresas tabacaleras, el gobierno está a favor de la salud pública, el gobierno no está en contra de las licoreras está a favor de la salud pública y del bien público. ¿Esto qué implica? Que dentro de esa cancha que es el mercado y sus reglas de juego, dentro de esas condiciones se han producido cambios y tenemos que aggiornarnos a esos cambios.
El alcohol y los jóvenes
La IV Encuesta de Estudiantes de Enseñanza Media (2009) reveló que el alcohol es la sustancia más consumida por los jóvenes: ocho de cada diez estudiantes experimentó con alcohol alguna vez en su vida.
Al finalizar el ciclo de enseñanza media, el 95% de los estudiantes ha experimentado con alcohol en algún momento.
La edad de inicio para el consumo de alcohol como primera droga es de 12,8 años.
Entre aquellos que declaran haber consumido bebidas en los últimos 30 días el 66% consumió más de un tipo.
Entre los tipos de bebidas consumidas, se destacan estos porcentajes: el 90,7% cerveza; el 45% vinos; el 63,4% licores.
El 66% de los consumidores actuales (durante los últimos 30 días) tuvo un episodio de abuso.
Perfil
Nombre: Julio Calzada
Nació: Dolores
Edad: 55 años
Profesión: Es Licenciado en Sociología
Experiencia de 23 años
En 1988 junto a otros educadores y profesionales funda el instituto "El Abrojo", que comenzó por desarrollar programas de investigación en torno a los sectores más pobres y vulnerables de la población. Por esa vía el instituto desarrolló un programa de atención a los usuarios problemáticos de drogas. La organización recibió por su labor distinciones tales como los premios Reina Sofía en sus ediciones del año 2000 y 2006. Calzada es padre de tres hijos de 12, 13 y 15 años de edad. Se licenció en septiembre de 1994. Asumió como secretario general de la Junta Nacional de Drogas el 2 de mayo de 2011, en reemplazo del hasta entonces titular de esta secretaría, Milton Romani, que fue designado por el Poder Ejecutivo como embajador itinerante.
FNC: "Ya estamos aplicando el código"
"Desde Fábrica Nacional de Cervezas adherimos al Código desde el inicio, trabajamos activamente en su redacción y estamos aplicándolo y empujando para que lo aplique todo el mundo. Además tenemos un código de autorregulación interna. En cualquier campaña que promueva nuestros productos se considera el tema de los menores, de la conducción, nunca vas a ver a alguien tomando cerveza en un auto, ni menores en la publicidad. Somos exigentes con las edades de quienes protagonizan las publicidades, más allá de que no sean menores, que no luzcan como tales, por eso siempre contratamos gente mayor de 25 años, que no estén tampoco en actitudes infantiles, que no aparezcan íconos infantiles", dijo Gabriela Cibils, gerente de marketing de FNC. (Producción: María Eugenia Lima)
La pasta base no necesita campaña
El tratamiento de un fenómeno como la pasta base de cocaína merece, para el titular de la JND, un abordaje distinto al del alcohol.
"Son problemas diferentes. Tenemos alrededor de 95% de prevalencia de alcohol en estudiantes de enseñanza media, y 0,8% de consumidores de pasta base. Tenemos 94 puntos porcentuales de diferencia, ni tendríamos que ponernos a hablar del tema. El problema que tenemos con la pasta base es el colateral, los problemas sanitarios son brutales, son muy fuertes en un corto lapso de tiempo", dijo Calzada.
-¿Pero no genera un adicto muy violento?
-Lo podés mirar al revés: el consumo de pasta base se da en un tipo de usuario de drogas con una problemática muy específica. Acá hay una máxima de los que trabajamos en drogas: ninguna sustancia le da a la persona, lo que la persona no tiene. Es decir, si vos sos un tipo manso y un día te emborrachás, te vas a dormir, no salís a pegarle a nadie, ni a tu mujer, ni a otro. No, el alcohol lo que hace es liberar, tiene una fase que es de desinhibición. Pero el alcohol no hace agresivo a nadie, las personas son las agresivas.
-¿Y a qué se debe apuntar, a mayor prevención?
-Cuando nosotros pensamos, por ejemplo, en lo que sucede con los usuarios en la educación media tenemos el 0,8%: ¿qué es lo más preventivo para minimizar el uso de pasta base? Es la integración social, las personas que están incluidas en el sistema educativo tienden a no consumir pasta base. Cuando voy a la encuesta de población me da que de ese 0,8% en la educación media se salta al 8%. Es decir, que de cada 100 personas que viven en los barrios más pobres y vulnerables de Montevideo, 8 usan pasta base.