La suerte del censo se definirá hoy, luego de que el sindicato de funcionarios del Instituto Nacional de Estadística (INE) decida si tomará alguna medida, ya que no quieren salir a la calle a terminar ellos de censar, luego de vencido el plazo de contrato de los censistas.
Los agremiados están en preconflicto y hoy a las 11 se reunirán en Asamblea General para terminar de definir qué es lo que harán. En la última semana se asesoraron para saber cuáles son las medidas que pueden llegar a tomar legítimamente.
Desde el gremio se afirmó a El País que la recolección de datos no se puede extender más allá del 15 de diciembre, ya que en esa fecha la gente comienza a moverse por las vacaciones y los datos serían imprecisos.
Según la última actualización de datos, correspondiente a la mañana de ayer, los censistas ya habían a encuestado a 3.083.079 personas, lo que significa que a lo largo del miércoles se sumaron 10.137.
Tras varias versiones sobre las posibles fechas de finalización de la encuesta, el instituto publicó el miércoles un comunicado que afirmaba que el trabajo se encontraba "en su fase final de ejecución", y que sólo faltaba encuestar el 4% de los domicilios.
Según la proyección realizada por el INE, este censo arrojaría que la población del país había alcanzado los 3.368.595 habitantes.
Pero lo cierto es que la cifra final no sólo no alcanzará a la de la proyección, sino que será menor a la del conteo de personas realizado en 2004, y apenas superior al último censo nacional (3.163.763), que data de 1996.